La siniestralidad vial, la prevención del cáncer de mama y la salud mental de los trabajadores sanitarios fueron los principales ejes de una entrevista con la directora del hospital Perrando, Andrea Mayol, quien analizó los desafíos que enfrenta el principal centro de referencia sanitaria del Chaco.
En declaraciones a La Radio se puso especial énfasis en el impacto que provocan los siniestros de tránsito sobre la capacidad de respuesta del hospital, tanto por la cantidad de pacientes que requieren atención como por los recursos necesarios para afrontar intervenciones quirúrgicas, internaciones, tratamientos y procesos de rehabilitación.
Uno de los datos destacados durante el intercambio fue el promedio de aproximadamente 20 consultas vinculadas con siniestros viales, aunque en el fragmento disponible de la entrevista no se precisa a qué período corresponde esa cifra.
La problemática motivó un llamado a profundizar las políticas de prevención y a revisar las estrategias de seguridad vial, particularmente en el área metropolitana del Gran Resistencia.
Durante el diálogo se planteó que muchos de los pacientes que ingresan por estos episodios son motociclistas, algunos de los cuales carecen de cobertura de obra social o de seguros que permitan afrontar determinados gastos. «Esto sí que es un gasto, no es una inversión en salud, es un gasto de una cuestión evitable», expresó durante el intercambio la profesional.
Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de diferenciar los accidentes de los siniestros viales, al considerar que muchos de estos hechos pueden prevenirse mediante conductas responsables y medidas adecuadas de seguridad.
El análisis también contempló las consecuencias que enfrentan los pacientes después de recibir atención de urgencia, especialmente cuando requieren cirugías traumatológicas, colocación de prótesis, internaciones prolongadas o rehabilitación. «Lo que cuesta una prótesis, lo que cuesta el postoperatorio, lo que cuesta la rehabilitación, lo que ese individuo queda con secuelas», enumeró uno de los entrevistadores al describir la magnitud del problema.
En esa misma línea, advirtió que, si se pudiera cuantificar integralmente el impacto económico y sanitario de estos episodios, las cifras permitirían dimensionar con mayor claridad la presión que soporta el sistema público.
Revisar las estrategias de prevención vial
Otro de los aspectos abordados fue la necesidad de evaluar las políticas de seguridad vial implementadas en el área metropolitana, donde existe una estructura institucional dedicada a la movilidad urbana y al ordenamiento del tránsito.
Durante la entrevista se mencionó al subsecretario Rafael Acuña Agnelli y al funcionario Darío Sardi, vinculado con el área de movilidad urbana y tránsito, en el marco de una reflexión sobre las responsabilidades institucionales en la prevención.
Los conductores plantearon que, más allá de las posiciones que pueda ocupar la provincia en las estadísticas de siniestralidad, resulta indispensable analizar las consecuencias concretas que estos hechos generan sobre el sistema sanitario. «Hay toda una estructura que teóricamente está apuntada a la prevención, ahora los resultados no nos están acompañando», sostuvo uno de los participantes.
También consideró necesario revisar la señalización, las herramientas de control y las estrategias de concientización destinadas a modificar conductas de riesgo. «Tenemos que repensar si la señalética está acorde al siglo XXI, si hay algunas cuestiones más que podemos hacer, porque lo único que estamos pudiendo ahora es cada vez gastar más», manifestó.
En ese sentido, aclaró que el planteo no pretendía cuestionar individualmente a los funcionarios responsables, sino promover una revisión de las políticas preventivas. «No es nuestro rol llamarles la atención, sino pedirles a los responsables que agudicen las estrategias preventivas», remarcó.
La discusión también puso de relieve que la atención de pacientes lesionados en siniestros viales requiere una importante disponibilidad de profesionales, equipamiento, insumos y camas hospitalarias, recursos que deben distribuirse entre las diferentes especialidades y necesidades asistenciales.
El Perrando cuenta con dos mamógrafos
La directora también se refirió al equipamiento disponible en el hospital para la realización de estudios mamográficos.
Según explicó, el establecimiento cuenta actualmente con dos mamógrafos, uno convencional y otro de tecnología más avanzada, que permiten sostener las prestaciones destinadas al diagnóstico de enfermedades mamarias.
«Nosotros durante todo el año hoy contamos con dos mamógrafos, uno más convencional, uno de alta tecnología», indicó.
De esta manera, Mayol destacó que la atención y los estudios no se limitan exclusivamente a octubre, sino que forman parte de las prestaciones que ofrece el hospital durante todo el año.
En la conversación también se abordaron las condiciones de acceso a los controles y la importancia de contar con orientación profesional.
La médica remarcó la conveniencia de que las pacientes puedan consultar posteriormente los resultados con un profesional de salud, de manera que los estudios formen parte de un seguimiento médico adecuado.
El reconocimiento al personal
de salud
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el esfuerzo cotidiano de los trabajadores del Perrando, quienes deben responder a una demanda asistencial compleja y sostenida. En ese contexto, los periodistas destacaron la preparación profesional del personal sanitario y su compromiso con la atención de los pacientes.
La conversación también incluyó una reflexión sobre la necesidad de que las discusiones políticas vinculadas con el uso de los recursos públicos contemplen las necesidades del sistema de salud.
Uno de los conductores consideró que el fortalecimiento de los hospitales, centros de salud y establecimientos de alta complejidad debería ocupar un lugar prioritario en la agenda pública.
Octubre Rosa
La entrevista también dedicó un espacio a las actividades de concientización que se desarrollan durante octubre, reconocido internacionalmente como el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama.
En su condición de directora del Perrando y especialista en tocoginecología, Andrea Mayor explicó la importancia de promover los controles médicos y facilitar el acceso a los estudios que permiten detectar alteraciones mamarias en etapas tempranas.
«Este mes es el mes que se aboca a la concientización, o sea, tareas de promoción para la prevención y el diagnóstico oportuno del cáncer de mama», señaló la profesional, de acuerdo con el fragmento disponible de la transcripción.
La médica destacó especialmente el papel de la mamografía como herramienta de diagnóstico por imágenes.
Al ser consultada sobre las características de este procedimiento, explicó que se trata de un estudio radiológico que permite examinar el tejido mamario y detectar posibles alteraciones. «La mamografía es un estudio radiológico que tiene sus indicaciones precisas», precisó.
Durante el diálogo, Mayol señaló que los controles mamográficos se promueven a partir de los 40 años, aunque la indicación y la frecuencia del estudio deben contemplar los antecedentes personales, familiares y la evaluación médica correspondiente.
La detección temprana constituye uno de los principales recursos para mejorar las posibilidades de tratamiento del cáncer de mama, dado que permite identificar lesiones que todavía no producen síntomas evidentes.
Por ese motivo, las campañas de concientización buscan promover la consulta médica y facilitar el acceso oportuno a los controles.

