La rotura en el sistema principal obligó a cortar el bombeo y genera baja presión en gran parte del interior. Desde la propia empresa del Estado lo confirman y «prometen» que se trabajará durante este 1° de mayo Día del Trabajador.
El jueves por la noche, la empresa Sameep detuvo la impulsión desde Barranqueras por una reparación clave en el sistema; piden uso racional del recurso.
Según se indicó en un comunicado, en el marco del Día del Trabajador, la empresa Sameep inició este viernes 1 de mayo trabajos programados sobre el Primer Acueducto, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua potable en la provincia.
La intervención se lleva adelante en la zona de Barranqueras, específicamente en el sector del Puente Río Negro, donde se detectó una rotura que obligó a detener la impulsión de agua hacia el interior provincial. Como consecuencia, se registra una baja en la presión y el caudal en distintas localidades.
LOCALIDADES AFECTADAS POR LA BAJA DEL SERVICIO
Las zonas comprometidas por la interrupción del bombeo incluyen:
Puerto Tirol, Puerto Bastiani, Colonia Popular, Lapachito, La Verde, La Escondida, Presidencia de la Plaza, Machagai, Quitilipi y también sectores de Presidencia Roque Sáenz Peña, entre otras localidades abastecidas por este sistema.
TRABAJOS CLAVE EN UN SISTEMA ESTRATÉGICO
Desde la empresa indicaron que la reparación es necesaria para garantizar el funcionamiento del acueducto, una infraestructura clave para el suministro de agua en gran parte del territorio chaqueño.
Para concretar las tareas, fue indispensable detener la impulsión desde la planta de Barranqueras, lo que impacta directamente en el servicio.
NORMALIZACIÓN PROGRESIVA DEL SERVICIO
Una vez finalizados los trabajos, el abastecimiento comenzará a restablecerse de manera paulatina. Desde Sameep explicaron que la recuperación total del servicio no será inmediata, ya que dependerá de la presión y el llenado de las redes en cada localidad.
RECOMENDACIÓN A LOS USUARIOS
Ante esta situación, se solicita a la población hacer un uso racional del agua potable mientras duren las tareas y hasta que el sistema recupere sus niveles habituales.
El malestar de los usuarios no tardó en hacerse sentir en las localidades afectadas, donde vecinos expresaron su enojo no solo por la falta de agua en una fecha sensible como el 1° de mayo, sino también por el costo creciente de las facturas del servicio. “Pagamos cada vez más y cuando más se necesita, el agua no está”, fue una de las quejas que se repitió en distintos barrios, reflejando una sensación de hartazgo ante las interrupciones recurrentes y la presión económica que implica sostener el servicio en medio de un contexto complejo.

