El presidente de la Federación Económica del Chaco, Alfredo González, en declaraciones a Radio Natagalá, destacó la reunión mantenida en la sede de la CAME junto a representantes de economías regionales y más de 50 legisladores nacionales de distintos bloques políticos, en un encuentro que buscó exponer la situación del sector productivo y avanzar en instancias de diálogo institucional.
El dirigente empresario señaló que la reunión permitió reunir a distintos actores de las economías regionales del país junto a legisladores nacionales, en un espacio de discusión sobre las problemáticas productivas actuales. «Fueron escuchados todos los sectores de economías regionales con relación a las distintas dificultades que están teniendo actualmente», sostuvo González al describir el carácter del encuentro realizado en la sede de CAME.
Según explicó, el evento contó con la participación de más de 50 legisladores nacionales de diferentes bloques políticos, lo que incluyó tanto al oficialismo como a la oposición, en una instancia de exposición directa de los sectores productivos. «De diferentes bloques: el oficialismo, la oposición, todos estuvieron ahí en CAME», afirmó, subrayando la amplitud política de la convocatoria.
González detalló además que la Federación Económica del Chaco tuvo un rol activo dentro del espacio institucional de CAME, que reúne a 432 entidades de todo el país vinculadas a las economías regionales. En ese marco, remarcó la importancia de la participación de referentes provinciales y legisladores nacionales en el intercambio desarrollado.
El dirigente indicó que en la reunión se abordaron proyectos legislativos en curso vinculados al sector, junto con la exposición de las dificultades que atraviesan distintos clústeres productivos. En ese sentido, destacó la presencia de representantes de distintas provincias y la posibilidad de que los legisladores escuchen de primera mano las problemáticas del sector.
PROBLEMÁTICAS PRODUCTIVAS Y CARGA TRIBUTARIA
González enumeró entre los principales problemas del sector la apertura de importaciones, el incremento de los costos en dólares y la elevada presión tributaria, factores que afectan la competitividad de las economías regionales. En ese marco, advirtió sobre el impacto directo en la sustentabilidad de las empresas productivas.
«Con una carga tributaria de entre un 50 y 55% es casi inviable competir», afirmó el dirigente, al señalar la magnitud del impacto impositivo sobre la actividad económica. Según explicó, esta situación coloca a las empresas en condiciones de fuerte desventaja frente a otros mercados internacionales.
El titular de la Federación Económica del Chaco sostuvo que estas condiciones afectan especialmente al sector productivo primario, donde muchas empresas enfrentan dificultades para sostener su funcionamiento. Indicó que el incremento de costos y la presión fiscal generan un escenario de pérdida de competitividad sostenida.
En relación con la estructura productiva, González comparó la situación local con la de otros países, señalando diferencias significativas en materia impositiva. También advirtió sobre la competencia con empresas estatales de otras economías, lo que incrementa la complejidad del escenario para los productores argentinos.
El dirigente remarcó que las condiciones actuales «realmente los dejan casi fuera de juego, casi sin la posibilidad de reinventarse», según expresó al referirse al impacto acumulado de los distintos factores económicos que afectan al sector.
INFORMALIDAD, CRISIS
Y AGENDA LEGISLATIVA
González alertó sobre el crecimiento de la informalidad en el contexto de la crisis económica, señalando su impacto en la estructura productiva y laboral del país. «Más del 50% de la microeconomía argentina está funcionando dentro de la informalidad», indicó.
Explicó que el cierre de pequeñas empresas y emprendimientos deriva en el crecimiento de la informalidad, lo que genera competencia desleal hacia quienes continúan dentro del circuito formal. Esta situación, sostuvo, profundiza las desigualdades dentro del sistema productivo.
El dirigente también advirtió sobre las consecuencias laborales de este fenómeno, señalando el aumento de la precarización como uno de los efectos más relevantes de la expansión de la economía informal en el actual contexto.
En relación con la agenda institucional, González señaló que existe expectativa respecto del tratamiento legislativo de proyectos vinculados a las economías regionales. En ese sentido, confirmó la continuidad de reuniones con comisiones del Congreso nacional.
Asimismo, destacó la importancia del trabajo conjunto entre legisladores y sectores productivos, al considerar que el proceso de diálogo iniciado en CAME constituye una instancia intermedia clave para avanzar en soluciones estructurales.

