Un peligroso delincuente de origen formoseño fue detenido por efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) tras protagonizar un violento procedimiento en las inmediaciones del puente General Manuel Belgrano, cuando intentaba ingresar a la provincia del Chaco proveniente de la vecina capital correntina, con droga oculta entre sus pertenencias.
El operativo, concretado durante la madrugada del viernes bajo una intensa lluvia, se desplegó en el marco de las tareas de la Delegación de Inteligencia Criminal Barranqueras sobre la Ruta Nacional 16, a la altura del acceso al barrio San Pedro Pescador.
Los uniformados interceptaron la marcha de un automóvil Fiat Siena gris que operaba mediante una conocida aplicación de viajes, el cual había iniciado su trayecto sobre la avenida Independencia de Corrientes con destino final a la terminal de ómnibus de Resistencia.
Al momento de la inspección, el pasajero exhibió un marcado estado de nerviosismo y, al ser obligado a descender del rodado por los agentes federales, extrajo de imprevisto un envoltorio amarillo de sus prendas, arrojándolo sobre el asfalto mientras iniciaba un encarnizado forcejeo contra el personal para evitar su inmediata captura.
Con la situación controlada, tomó intervención la Fiscalía de Investigación Antidrogas Nº 2 de Resistencia, bajo la conducción del Dr. Guillermo Mendoza, quien dispuso procesar las actuaciones bajo la estricta modalidad de flagrancia. Las pruebas científicas de narcotest confirmaron que el paquete contenía 366 gramos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, un cargamento ilícito cuyo valor de comercialización en el mercado negro asciende a los 8.070.300 pesos.
Posteriormente, al consultar en la base de datos de la Policía, se confirmó que el detenido era un ex criminal formoseño que había recuperado la libertad en el pasado mes de abril de 2026 tras haber agotado una condena previa por el delito de tráfico de estupefacientes.
Este nivel de reincidencia inmediata desnudó las graves falencias estatales en el control pospenitenciario y la facilidad con la cual los distribuidores de sustancias prohibidas instrumentalizan los servicios de transporte privado para eludir los retenes vehiculares, burlando las fronteras provinciales con total impunidad.

