En un mundo atravesado por el avance de la tecnología, la inteligencia artificial y la sinergia de una aceleración constante de procesos que redefine la vida cotidiana, la comunicación interpersonal enfrenta nuevos desafíos.
En ese contexto, en diálogo con Radio Unne, el licenciado en Psicología, Marcos Rodríguez Nazer, analizó el impacto de las nuevas tecnologías en los vínculos personales y laborales, y dio consejos para construir una comunicación más efectiva y saludable.
La paradoja de
una sociedad hiperconectada
Uno de los aspectos que se puso en debate fue el efecto que las tecnologías están teniendo sobre experiencias cada vez más individualizadas.
Es decir, la tecnología vino a facilitar la comunicación lejana, pero no necesariamente su irrupción en la historia de nuestros tiempos se tradujo en una mejora de los vínculos interpersonales.
El profesional citó la variedad de casos en que familias, amigos y pares están compartiendo físicamente un encuentro y están «escrolleando» o chateando con otra persona que no está presente. «Cuántas veces ha pasado que estamos con una pareja o familiar, pero no nos miramos a los ojos. Entonces, ahí te das cuenta que estamos muy conectados pero incomunicados al mismo tiempo», destacó.
«Hay algo que se está perdiendo, o mejor dicho, debilitando: los espacios compartidos que facilitan la comunicación entre las personas. Hoy gran parte de nuestras interacciones están mediadas por la Inteligencia Artificial (IA) o las redes sociales.
Antes existían más instancias para hablar cara a cara, ahora, muchas de esas conversaciones están intermediadas por la tecnología», planteó.
Inteligencia artificial y salud emocional
Otro de los ejes de la conversación fue un fenómeno que está cada vez más presente en la vida cotidiana, sobre todo de los más jóvenes: el uso de la Inteligencia Artificial (IA) como espacio de escucha o acompañamiento emocional.
Ante este escenario, el psicólogo hizo una pregunta disparadora a modo de reflexión: ¿Qué está ocurriendo con nuestros vínculos que necesitamos acudir a una máquina para sentirnos escuchados?
Desde este lugar, destacó la importancia de recurrir a un espacio terapéutico y no sustituir la mirada de una persona especializada por la IA, además de saber que se trata de una herramienta entrenada para decirte siempre que lo que haces es correcto y no tiene una postura crítica, ya que repite patrones.
«La razón por la que uno va al psicólogo no es para que le digan que todo está bien. Así no funciona un proceso sano. La terapia busca que la persona pueda desarrollar autonomía, su identidad y reconocer el papel que ocupa en sus relaciones. La búsqueda es que pueda vivir su vida de manera digna frente a los elementos que le afectan», remarcó el licenciado Nazer.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de utilizar la inteligencia artificial únicamente como un mecanismo de validación permanente: «Cuando la IA confirma siempre que uno tiene razón, puede terminar perjudicando el vínculo con la realidad y con los demás».
En este sentido, enfatizó en los cuidados que debe haber con adolescentes ante eventos de «psicosis» y «ansiedad» en una etapa donde se busca constantemente la validación de los otros, del «grupo» y los jóvenes están en una etapa desarrollando y madurando su personalidad, así como también la fuerza de identidad.
«Cuando la Inteligencia Artificial le dice a una persona que todo está bien, que siempre tiene razón o que todas sus ideas son correctas, termina perjudicando ese vínculo.
El problema aparece cuando la persona empieza a creerlo, a buscar esa validación y a depender de ella. Ahí es donde surge este concepto coloquial de ‘psicosis de IA’, del que se habló mucho a partir de casos, especialmente en Estados Unidos, de personas que utilizaban ChatGPT para hacer terapia o validar conspiraciones e ideas, mientras la IA las confirmaba de manera reiterada», subrayó.

