La clasificación a los Cuartos de Final llegó después de un encuentro cargado de emociones, en el que el conjunto nacional logró revertir un resultado adverso y terminó imponiéndose con carácter, buen fútbol y una enorme muestra de personalidad.
Apenas el árbitro francés François Letexier marcó el final del partido, comenzaron los festejos en distintos puntos del país. En la Ciudad de Buenos Aires, miles de personas se dirigieron al Obelisco, mientras que en Resistencia la plaza central volvió a convertirse en el punto de encuentro elegido por las familias, grupos de amigos y fanáticos que salieron con camisetas, banderas, bombos y bengalas de humo celeste y blanco.
Los bocinazos, los cánticos y las caravanas de vehículos acompañaron una celebración que se extendió por varias horas. Muchos vecinos aprovecharon la ocasión para compartir el momento con sus seres queridos, mientras otros siguieron el festejo recorriendo las principales avenidas de la capital chaqueña.
«Fue un partido para el infarto. Cuando parecía que todo estaba cuesta arriba, el equipo demostró por qué sigue siendo candidato. Nunca dejamos de creer», expresó Martín Gómez, quien llegó a la plaza junto a un grupo de amigos apenas terminó el encuentro.
Por su parte, Lucía Fernández destacó el espíritu del seleccionado. «Este equipo siempre transmite entrega y ganas de ganar. Nos hizo sufrir, pero también nos regaló una alegría enorme. Ver tanta gente festejando junta emociona muchísimo», aseveró.
Carlos Benítez, otro de los hinchas presentes, aseguró que el triunfo representa mucho más que una clasificación. «Estos partidos unen al país. Durante noventa minutos todos dejamos de lado las diferencias para alentar a la Selección. Es una sensación única», dijo.
Entre los más jóvenes también se vivió con intensidad. Sofía Acosta comentó que siguió el encuentro junto a su familia y luego decidió salir a celebrar: «No podía quedarme en casa. Es increíble compartir esta alegría con tanta gente. Ojalá podamos seguir avanzando».
En tanto, Ricardo Ramírez destacó la reacción del equipo argentino: «Lo mejor fue la actitud. El equipo nunca bajó los brazos y encontró los espacios para dar vuelta un partido muy complicado. Ahora la ilusión está más viva que nunca».
Los comercios de la zona céntrica acompañaron el clima festivo con música y banderas argentinas, mientras que efectivos policiales organizaron el tránsito para permitir el normal desarrollo de las celebraciones, que transcurrieron sin incidentes de consideración.
Con la clasificación asegurada, la expectativa ahora se centra en el próximo compromiso de la Selección, que buscará un lugar entre los cuatro mejores del Mundial 2026. Mientras tanto, en Resistencia y en cada rincón del país, la ilusión vuelve a crecer de la mano de un equipo que sigue alimentando el sueño de conquistar una nueva Copa del Mundo.






