Marcelo Lezcano analizó el dato difundido por el INDEC y sostuvo que el Gobierno logró perforar el piso del 2%, pero alertó sobre las consecuencias del endurecimiento monetario en el consumo, el comercio y los salarios.
La inflación de junio se ubicó en el 1,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), marcando la primera vez en el año que el índice mensual perfora la barrera del 2%. Para el director de la consultora Catalaxia, Marcelo Lezcano, el dato confirma una tendencia descendente que, según estimó, podría mantenerse durante los próximos meses.
Lezcano explicó que el resultado responde principalmente a la política monetaria implementada por el Banco Central, que mantiene un crecimiento muy limitado de la oferta monetaria y aplica medidas para contener la demanda de dólares, como la venta de contratos de dólar futuro, bonos ajustados por inflación y el aumento de las tasas de interés.
«Vemos que la tendencia sigue a la baja y va a continuar en los próximos meses en cuanto al fenómeno inflacionario», afirmó el economista.
Tasas altas y menor actividad económica
No obstante, Lezcano advirtió que esta estrategia tiene un costo sobre la economía real. Señaló que las elevadas tasas de interés encarecen el crédito y afectan directamente a sectores como el comercio, la industria y la construcción.
Según indicó, esta situación también repercute en el poder adquisitivo de la población, ya que muchas familias perciben una pérdida de ingresos frente al costo de vida, especialmente en un contexto donde el acceso al financiamiento se vuelve más difícil.

Por qué el NEA registró una inflación menor al promedio nacional
Uno de los datos destacados del último informe fue que la región Nordeste registró una inflación inferior a la media del país.
Lezcano explicó que este comportamiento se relaciona con la composición de la canasta de consumo de la región, donde alimentos e indumentaria tienen un mayor peso estadístico que otros rubros. Además, sostuvo que varios ajustes en tarifas y servicios públicos ya se habían producido previamente, lo que moderó el impacto durante junio.
Combustibles: el precio que aún espera una corrección
El especialista también puso el foco en el valor de los combustibles, al considerar que todavía no reflejan la baja internacional del precio del petróleo.
Recordó que los incrementos registrados estuvieron impulsados tanto por la suba internacional del crudo como por el aumento progresivo de impuestos internos, y planteó que aún existe margen para una reducción si el Gobierno decide avanzar en ese sentido.

«La inflación baja, pero el bolsillo sigue ajustado. Los salarios públicos continúan perdiendo poder adquisitivo y ese deterioro puede convertirse en un factor determinante de cara al escenario electoral de 2027», analizó el economista Marcelo Lezcano, quien advirtió que la desaceleración de los precios aún no se traduce en una mejora del poder de compra de la población. (Fotos Osvaldo Ramírez)
Expectativas para el segundo semestre
De cara a los próximos meses, Lezcano sostuvo que el Ejecutivo buscará fortalecer la confianza en la política monetaria mediante la renovación de deuda en pesos y un esquema que consolide el equilibrio fiscal.
Sin embargo, remarcó que el escenario electoral hacia 2027 suele generar tensiones cambiarias, por lo que el Gobierno intentará reforzar la previsibilidad del sistema económico.
Inflación baja, pero salarios rezagados
Finalmente, el economista explicó que, aunque la inflación fue del 1,9%, la canasta básica aumentó un 2,2%, debido a que concentra bienes esenciales para la subsistencia.
En ese contexto, advirtió que los salarios, especialmente en el sector público, continúan perdiendo poder de compra. «Los asalariados públicos son uno de los sectores más castigados», sostuvo, y consideró que esta situación podría convertirse en un factor de peso de cara al escenario político y electoral de los próximos años.

