El senador nacional Jorge Milton Capitanich volvió a cuestionar con dureza la política económica del presidente Javier Milei y sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de deterioro social, productivo y financiero que, según afirmó, afecta tanto a las familias como a las pequeñas y medianas empresas.
En diálogo con La Voz del Chaco, el exgobernador del Chaco explicó los fundamentos de la cuestión de privilegio diálogo que presentó recientemente en el Senado de la Nación, donde denunció las consecuencias del actual programa económico y advirtió sobre el crecimiento del endeudamiento privado, la caída del consumo, el cierre de empresas y el aumento de la precarización laboral.
«Estamos observando claramente que 21 millones de argentinos, de una población cercana a los 47 millones, están endeudados. Esa realidad refleja familias que ya no pueden llegar a fin de mes y que utilizan la tarjeta de crédito para comprar alimentos», sostuvo.
Según explicó, el problema no termina en el uso del crédito para afrontar gastos cotidianos.
«Cuando esas familias ya no pueden pagar la tarjeta de crédito recurren a préstamos personales. Y cuando tampoco alcanzan esos recursos, terminan acudiendo a créditos no bancarios con tasas de interés exorbitantes que luego tampoco pueden afrontar», enfatizó.
«La morosidad de las familias termina trasladándose a las empresas porque se rompe la cadena de pagos. Empiezan a aparecer los cheques rechazados, aumentan los costos financieros y las empresas tienen enormes dificultades para sostener su funcionamiento», lamentó.
«Estamos hablando de aproximadamente 147 mil cheques rechazados por mes. Eso demuestra el nivel de estrés financiero que atraviesa el aparato productivo argentino.»
«Las pymes están
Quebrando»
Capitanich sostuvo que las pymes son las principales víctimas del actual esquema económico y aseguró que miles ya dejaron de operar.
«Hay 26.448 pequeñas y medianas empresas que ya quebraron, pero las proyecciones indican que podrían llegar a cerca de 40 mil durante este año», indicó.
«Mientras estamos hablando, hay empresas que están cerrando sus puertas. Esa es la realidad que vive la Argentina.»
El senador vinculó esa situación con la pérdida del empleo privado registrado.
«Estamos observando una fuerte destrucción del empleo formal. Se estima que desaparecieron cerca de 364 mil puestos de trabajo privados registrados, mientras aumenta la precarización laboral y continúa deteriorándose el salario real.»
Según indicó, ese proceso repercute directamente sobre el consumo interno.
«Cuando cae el salario, cae el consumo. Cuando cae el consumo, empiezan a cerrar los comercios y posteriormente las industrias.»
«No es casualidad que
cierren panaderías y kioscos»
Durante la entrevista, Capitanich enumeró distintos ejemplos: «No es casualidad que más de 2.000 panaderías hayan cerrado. Tampoco es casualidad el cierre de miles de kioscos ni la desaparición permanente de pequeñas empresas», agregó.
«Entre el 98 y el 99 por ciento de las empresas que cierran son pequeñas y medianas empresas, aunque también empiezan a verse dificultades en compañías de mayor tamaño.»
Sostuvo además que las pymes representan uno de los principales motores del empleo argentino.
«Cuando una pyme desaparece no solamente pierde el empresario. También pierde el trabajador, pierde el comercio del barrio y pierde toda la economía local.»
Críticas al modelo
económico
Capitanich definió al programa económico impulsado por el Gobierno nacional como un esquema basado en la valorización financiera y la apertura comercial.
«Este modelo combina apreciación cambiaria, apertura indiscriminada de importaciones, desindustrialización acelerada, destrucción del tejido productivo, extractivismo y deterioro permanente del salario.»
A su juicio, la consecuencia inmediata es la reducción del mercado interno.
«Lo que se busca es pulverizar el consumo popular. Sin consumo no existe inversión, sin inversión no hay producción y sin producción tampoco puede sostenerse el empleo.»
El senador consideró que el Ejecutivo sostiene un modelo económico que beneficia exclusivamente a determinados sectores vinculados a actividades extractivas.
«Se configura una economía dual donde unos pocos sectores concentran beneficios mientras la enorme mayoría de la población pierde capacidad adquisitiva y calidad de vida.»
«No llegan las
inversiones»
Otro de los puntos desarrollados por Capitanich fue la inversión extranjera directa.
El exgobernador rechazó el argumento oficial de que la actual administración estaría generando condiciones favorables para atraer capitales internacionales.
«Se habla permanentemente de inversiones millonarias, pero los números muestran otra realidad.»
Según afirmó, la Argentina registra niveles muy inferiores a otros países de la región.
«Mientras Brasil recibió más de 72 mil millones de dólares de inversión extranjera directa y México cifras similares, la Argentina apenas ronda los 3 mil millones.»
Incluso sostuvo que el saldo neto resulta negativo. «Las inversiones terminan saliendo del país en lugar de ingresar».
En ese sentido cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
«Se anuncian proyectos por 140 mil o 200 mil millones de dólares, pero cuando uno observa las inversiones efectivamente realizadas encuentra cifras cercanas a los 1.800 millones. Es decir, menos del dos por ciento de lo anunciado».
Para el senador, la inversión productiva continúa muy por debajo de los niveles necesarios para garantizar crecimiento sostenido.
«Hoy la inversión representa apenas alrededor del 14 por ciento del Producto Bruto Interno cuando la Argentina necesita niveles superiores al 22 o 23 por ciento para sostener un proceso de desarrollo.»
Críticas al alineamiento
internacional
El exgobernador chaqueño consideró que la actual administración modificó una política exterior que, históricamente, buscó mantener márgenes de autonomía frente a las grandes potencias.
En ese sentido cuestionó distintas votaciones realizadas por la Argentina en organismos internacionales.
«Se está rompiendo una tradición histórica de política exterior que caracterizó a nuestro país durante décadas.»
También cuestionó el voto argentino en iniciativas vinculadas con el reconocimiento de la esclavitud transatlántica como uno de los grandes crímenes contra la humanidad.
«La Argentina terminó acompañando posiciones que históricamente nunca había sostenido», aclaró.
«Cada vez que la Argentina rompe consensos históricos en política exterior termina debilitando su propia posición internacional en temas centrales como la causa Malvinas», indicó.
Capitanich aclaró que no cuestiona la posibilidad de mantener relaciones estratégicas con otros países, pero sí el modo en que esas relaciones se están desarrollando.
«La Argentina puede celebrar acuerdos estratégicos con cualquier nación del mundo. Lo que no debe hacer es asumir alineamientos automáticos que limiten su capacidad de decisión.»
El exgobernador aseguró que distintos sectores del empleo estatal experimentaron un marcado deterioro de sus ingresos durante el último año.
En particular mencionó a docentes, policías y trabajadores del sistema de salud.
«Los docentes sufrieron la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente y además dejaron de contar con la cláusula gatillo. Eso produjo una pérdida muy importante de su salario.»
Según expresó, la situación también alcanza a las fuerzas de seguridad.
«Los policías enfrentan problemas vinculados con bonificaciones, ascensos y un deterioro significativo del salario.»
En el área sanitaria, señaló que la caída del ingreso afecta tanto a profesionales médicos como al personal de enfermería.
«También los trabajadores de la salud vienen acumulando una pérdida importante de poder adquisitivo.»
En términos generales, estimó que la reducción del salario real del empleo público oscila entre el 30 y el 40 por ciento, dependiendo de cada categoría laboral.
«La caída del salario real de los trabajadores públicos es muy fuerte y termina afectando toda la economía provincial.»
El impacto
sobre el consumo
Capitanich volvió a insistir en que el deterioro salarial no constituye solamente un problema para quienes perciben esos ingresos, sino que repercute sobre toda la actividad económica.
Según explicó, la reducción del consumo termina afectando a comercios e industrias.
«Cuando un trabajador cobra menos, compra menos. Si compra menos, vende menos la verdulería, la carnicería, la panadería, el kiosco del barrio y también las industrias producen menos».
A su entender, esa dinámica explica buena parte de la desaceleración económica observada en distintas provincias.«No se perjudica solamente el trabajador; se perjudica toda la economía local».
«La Argentina está
cediendo soberanía»
Luego de exponer sus críticas al programa económico del presidente Javier Milei, el senador nacional Jorge Milton Capitanich amplió sus cuestionamientos hacia la política exterior del Gobierno nacional, a la que calificó como un cambio profundo respecto de la tradición diplomática argentina.
El legislador sostuvo que una de las razones que motivó la cuestión de privilegio presentada en el Senado fue, precisamente, lo que considera una pérdida de autonomía en las decisiones internacionales.
«No solamente estamos frente a un problema económico. También observamos que la República Argentina está cediendo soberanía en distintos ámbitos.»
Según explicó, uno de los episodios que motivó su planteo fue la presencia de embarcaciones militares británicas en aguas que considera bajo jurisdicción argentina.
«Hubo naves de la Royal Navy del Reino Unido que circularon por aguas jurisdiccionales argentinas sin la autorización correspondiente y la Cancillería recién formuló un reclamo once días después. Ese tipo de situaciones no pueden naturalizarse.»
Capitanich también cuestionó la presencia de buques de guerra extranjeros y sostuvo que determinadas decisiones del Poder Ejecutivo deberían contar con intervención del Congreso.
«Hay decisiones vinculadas con cuestiones militares y de política internacional que, a nuestro entender, requieren autorización parlamentaria. La Constitución Nacional establece claramente cuáles son las competencias del Congreso en esta materia.»
«El modelo económico
destruye la industria»
El senador retomó luego el análisis económico y sostuvo que el actual programa oficial no ofrece herramientas para impulsar el desarrollo productivo.
«Estamos frente a un modelo basado en la apreciación cambiaria, la apertura indiscriminada de importaciones y la desindustrialización acelerada.»
Según explicó, ese esquema termina favoreciendo actividades vinculadas a la exportación de recursos naturales, pero perjudica al entramado industrial y comercial.
«Se privilegia un modelo extractivo mientras se deteriora todo el aparato productivo nacional», aclaró.
«Cuando el salario pierde capacidad de compra se reduce el consumo y, automáticamente, comienzan las dificultades para el comercio, las pequeñas empresas y luego para toda la cadena productiva.»
Cuestionamientos
al endeudamiento
Otro de los ejes de la entrevista estuvo relacionado con la evolución de la deuda pública.
Capitanich sostuvo que el Gobierno incrementó significativamente el endeudamiento sin que ello se traduzca en mayores inversiones o crecimiento económico.
«Este Gobierno está aumentando la deuda del país mientras la inversión privada continúa cayendo.»
El senador enumeró distintas operaciones financieras realizadas por el Ejecutivo nacional.
Entre ellas mencionó desembolsos del Fondo Monetario Internacional, operaciones con reservas internacionales, acuerdos financieros de corto plazo y nuevas colocaciones de deuda.
Según afirmó, todas esas operaciones incrementan las obligaciones futuras del Estado.
«Cuando uno suma todas esas operaciones encuentra un volumen de endeudamiento que requiere explicaciones claras.»
En esa línea sostuvo que la deuda pública experimentó un fuerte crecimiento durante la actual gestión.
«Estamos observando un aumento muy importante del endeudamiento sin que eso se refleje en obras, producción o generación de empleo», aclaró.
Obra pública paralizada
El exgobernador también criticó la decisión del Gobierno nacional de paralizar gran parte de la obra pública.
Aseguró que esa política no solamente afecta la infraestructura sino también el nivel de actividad económica.
«La obra pública prácticamente está detenida y eso repercute sobre la construcción, el empleo y las economías regionales.»
También cuestionó la utilización de recursos provenientes del impuesto a los combustibles.
«Se recauda a través de ese impuesto, pero las inversiones en rutas nacionales prácticamente no aparecen», detalló.
«El ajuste también
golpea a las provincias»
Tras cuestionar la política económica nacional, el senador Jorge Milton Capitanich dirigió sus críticas hacia la situación del Chaco, donde sostuvo que el ajuste impulsado por la administración nacional tiene un fuerte impacto sobre las finanzas provinciales y, al mismo tiempo, cuestionó la política salarial del gobierno chaqueño encabezado por Leandro Zdero.
Durante la entrevista, el legislador afirmó que el aumento salarial del 10% anunciado para los trabajadores estatales resulta insuficiente frente a la evolución de los precios.
«Las proyecciones inflacionarias para este año superan ampliamente el 30 por ciento. En ese contexto, un incremento del 10 por ciento no alcanza a compensar la pérdida del poder adquisitivo.»
Capitanich recordó que, según su interpretación, las estimaciones oficiales contenidas en el Presupuesto Nacional ya resultaban poco realistas al momento de su tratamiento parlamentario.
«Cuando se debatió el presupuesto advertimos que proyectar una inflación del 10 por ciento era materialmente imposible. Hoy las estimaciones privadas y los relevamientos del Banco Central muestran cifras cercanas al 30 o 33 por ciento.»
A partir de ese diagnóstico, sostuvo que la política salarial provincial termina consolidando una pérdida del ingreso real de los trabajadores.
Coparticipación y
finanzas provinciales
El senador también vinculó las dificultades provinciales con la disminución de los recursos transferidos por la Nación.
Sostuvo que la caída de la recaudación y de la coparticipación afecta a prácticamente todas las jurisdicciones del país.
«Durante los últimos doce meses hubo una fuerte caída de las transferencias automáticas hacia las provincias y eso repercute directamente sobre las cuentas públicas.»
Según manifestó, esa situación alcanza también a los municipios.
«No solamente se ven perjudicadas las provincias. También los municipios reciben menos recursos y encuentran mayores dificultades para sostener servicios esenciales.»
En ese contexto, afirmó que las administraciones locales enfrentan crecientes restricciones presupuestarias.
Educación, ciencia y tecnología
El senador cuestionó la interrupción de distintos programas nacionales destinados al sistema educativo.
Entre ellos mencionó el Fondo Nacional de Incentivo Docente y los recursos previstos para la educación técnica.
«La eliminación de esos programas afecta directamente el funcionamiento de las escuelas y la calidad educativa.»
También expresó preocupación por la situación de las escuelas técnicas.
«Durante muchos años se realizó un esfuerzo para fortalecer la educación técnica y aumentar su matrícula. Hoy muchas de esas políticas están siendo desmanteladas.»
El exgobernador extendió sus críticas al área científica.
«La inversión en ciencia y tecnología cayó a uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.»
Según indicó, esa reducción compromete la capacidad de innovación y desarrollo del país.
«Sin ciencia, sin tecnología y sin desarrollo industrial resulta muy difícil construir una economía competitiva.»
Para Capitanich, la disminución de la inversión pública en investigación representa un retroceso estratégico.
«Los países que crecen son aquellos que invierten en conocimiento. Nosotros estamos haciendo exactamente lo contrario.»
«Vamos a volver a gobernar para
todos los chaqueños y los argentinos»
En el tramo final de la entrevista, el senador nacional Jorge Milton Capitanich respondió a las críticas del oficialismo provincial sobre la situación financiera heredada, defendió el balance de su gestión al frente del Ejecutivo chaqueño y dejó definiciones sobre el escenario electoral que se avecina.
La deuda con CAMMESA
Consultado sobre las afirmaciones del Gobierno provincial respecto de la deuda mantenida con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), Capitanich rechazó que su administración haya dejado una situación financiera descontrolada.
El senador explicó que existía un stock de deuda correspondiente al funcionamiento habitual del sistema eléctrico, pero sostuvo que ese pasivo era administrable dentro de las finanzas provinciales.
«La deuda con CAMMESA representaba aproximadamente 48 mil millones de pesos sobre un volumen mucho mayor de compras de energía. Era una obligación conocida y administrada dentro del funcionamiento normal del sistema.»
A su entender, la situación económica con la que inició la actual gestión provincial distaba de ser crítica.
«Resulta contradictorio que hoy se hable de una herencia inviable cuando, al mismo tiempo, se pudieron afrontar compromisos salariales y otras obligaciones utilizando una estructura financiera que dejamos ordenada.»
Defensa de su gestión
Capitanich dedicó varios minutos a reivindicar los resultados obtenidos durante sus mandatos como gobernador del Chaco.
Afirmó que uno de los principales logros fue la reducción sostenida del endeudamiento provincial.

