El riesgo país argentino registró una caída del 3% en la apertura de las operaciones de este miércoles y se ubicó en 410 puntos básicos. La baja se produjo luego de que la agencia Moody’s elevara la calificación de la deuda argentina, en una nueva señal positiva para el perfil crediticio del país.
La decisión de Moody’s se suma a las mejoras realizadas semanas atrás por Standard & Poor’s y Fitch. La agencia sostuvo que el riesgo de incumplimiento de Argentina disminuyó debido a que la estabilización macroeconómica superó la etapa inicial de ajuste y avanza hacia una mejora más sostenida de los fundamentos crediticios.
Entre los factores destacados se encuentran los superávits fiscales sostenidos, la reducción de la inflación y la continuidad del proceso de liberalización económica. Según Moody’s, estos elementos fortalecen la credibilidad de las políticas implementadas y contribuyen a reducir la volatilidad macroeconómica.

La agencia también señaló una mejora en la posición externa del país, respaldada por un mayor desempeño exportador y un incremento de la inversión extranjera directa en sectores como la energía y la minería. Además, el mejor acceso al financiamiento externo podría favorecer nuevas oportunidades para la economía argentina.
En este contexto, el indicador quedó cerca de perforar la barrera de los 400 puntos, un nivel que podría consolidar el programa financiero del Gobierno y abrir nuevas posibilidades de colocación de deuda argentina en los mercados internacionales. El viceministro de Economía, José Luis Daza, afirmó que la mejora en la calificación también favorece las perspectivas de inversión al reducir los costos de financiamiento para las empresas.

