El gobernador de Buenos Aires y candidato presidencial criticó en Resistencia las políticas económicas del Gobierno advirtiendo su impacto en trabajadores, familias, empresas nacionales, comercios y economías regionales. Durante su participación en la CGT Chaco, reivindicó la unidad sindical y convocó a la militancia peronista a organizarse territorialmente, ampliar la participación y construir una alternativa política de cara al escenario electoral. En el mismo acto, el senador nacional y exgobernador Jorge Capitanich respaldó la unidad del movimiento obrero, cuestionó el modelo económico nacional y llamó a articular esfuerzos entre trabajadores, dirigentes y distintos sectores políticos y sociales.
El gobernador de Buenos Aires y candidato a presidente de la Nación, Axel Kicillof, pasó por Resistencia, desde donde cuestionó políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei subrayando que sus decisiones afectan a los trabajadores, sus familias, los salarios y el sistema productivo.
Su principal intervención se llevó adelante en la seccional de la CGT Chaco, donde, ante dirigentes sindicales, empresarios y referentes políticos, junto al ex gobernador, senador nacional y presidente del Partido Justicialista (PJ) del Chaco, remarcó que el modelo económico vigente también perjudica a las empresas nacionales, al comercio y a las economías regionales, enfatizando que el desarrollo debe articular a los trabajadores, los empresarios nacionales y el Estado.
Kicillof subrayó que el peronismo concibe al Estado como uno de los actores necesarios para impulsar un proceso de desarrollo junto con los trabajadores y los empresarios nacionales.
En ese marco, destacó su llegada a la sede de la central obrera, donde titular del PJ bonaerense también participó de un plenario de las 88 organizaciones sindicales, además de las otras centrales obreras de la provincia.
«La resistencia, la lucha y después el triunfo y la transformación de la Argentina surgen de la base de los trabajadores, surgen de la unidad de los trabajadores», afirmó, subrayando que la unidad construida en los lugares de trabajo y en los espacios provinciales no puede ser reemplazada por acuerdos entre dirigentes.
UNIDAD SINDICAL Y ORGANIZACIÓN POLÍTICA
El gobernador bonaerense sostuvo que la organización de los trabajadores constituye un elemento central frente a los cambios políticos y económicos que atraviesa el país. «No hay discusión de cúpula y de dirigente que pueda destruir la unidad que se forja en cada lugar de trabajo, en cada espacio provincial entre los trabajadores y las trabajadoras», afirmó.
Kicillof recordó, además, la experiencia del gobierno de Mauricio Macri y afirmó que la organización de los trabajadores tuvo un papel en el resultado electoral posterior. «Pasó con Macri y le ganamos las elecciones. Está pasando con Milei», sostuvo.
En ese contexto, caracterizó la actividad sindical y política como un proceso que incluye organización, movilización y participación, y afirmó que los trabajadores «no bajan las banderas, no hacen pactos espurios, se organizan, caminan, militan y luego cambian el gobierno por uno popular».
Diagnóstico crítico sobre salarios, deuda y caída del mercado
En ese marco, el titular del Partido Justicialista (PJ) bonaerense subrayó que el análisis de la situación nacional debe contemplar tanto las condiciones laborales como la evolución de las empresas, el comercio y los ingresos de las familias.
Kicillof enumeró cierres de empresas, despidos, precarización laboral y salarios que no alcanzan para cubrir las necesidades de los trabajadores, cuestionó el nivel de las tarifas de los servicios públicos y afirmó que existe una afectación simultánea sobre el aparato productivo y sobre los ingresos que sostienen el mercado interno.
Además, cuestionó el argumento según el cual la situación macroeconómica presenta una evolución favorable mientras los principales problemas se concentran en la microeconomía.
Frente a esa caracterización, remarcó que la situación de las familias también forma parte de la economía general. «Yo le contesto a este gobierno de Milei que la macro va a andar bien si a la gente no le alcanza: millones de micros, millones de familias, millones de vidas. Eso es la macro», afirmó durante su discurso.
En esa línea, sostuvo que no puede existir estabilidad económica si una parte de la población no logra cubrir sus necesidades básicas. «No hay orden, no hay estabilidad, si no se puede vivir o si unos pocos se llevan todos», expresó.
Por otro lado, Kicillof comentó que en situación estriba el endeudamiento de los hogares y las dificultades para afrontar obligaciones financieras, y advirtió que el problema de la imposibilidad de pago y de la morosidad se ha convertido en una de las manifestaciones de la situación económica que describió.
El gobernador bonaerense cuestionó también las explicaciones oficiales sobre el endeudamiento de las familias y recordó una declaración atribuida al presidente Javier Milei. «Nadie le puso la pistola en la cabeza. Es un problema entre privados», parafraseó, rechazando esa explicación y sostuvo que las dificultades de las familias para afrontar sus deudas deben analizarse en relación con los salarios, los ingresos y el costo de vida.
En ese contexto, Kicillof afirmó que las políticas salariales del gobierno nacional tienen incidencia directa sobre la capacidad de consumo de los trabajadores.
Recordó que el Estado interviene en las negociaciones salariales y cuestionó la falta de homologación de determinados acuerdos paritarios. «No es un error. No se les escapó ni es un problema entre privados», afirmó, al referirse a la política laboral de la administración nacional.
Asimismo, el candidato presidencial sostuvo que existe una contradicción entre el discurso sobre la reducción de la intervención estatal y las áreas en las que, según su planteo, el Estado continúa interviniendo.
En particular, cuestionó la política laboral y afirmó que el Estado utiliza sus facultades para limitar los incrementos salariales. «Dicen que el Estado tiene que destruirse y no tiene que estar», señaló, para luego cuestionar la utilización de esas mismas estructuras estatales en materia de salarios.
El rumbo económico y el endeudamiento
Kicillof vinculó la pérdida del poder adquisitivo con el creciente endeudamiento de los hogares y sostuvo que trabajadores, comerciantes, profesionales, estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores de la cultura enfrentan ingresos insuficientes para cubrir gastos básicos como vivienda, servicios, alimentación y medicamentos.
Señaló que el recurso al crédito dejó de estar asociado exclusivamente al consumo y pasó a funcionar, según su planteo, como una herramienta para afrontar gastos cotidianos.
En ese contexto, cuestionó la expansión de las deudas a través de bancos, tarjetas de crédito, billeteras digitales y financieras, y rechazó que las dificultades para cumplir con esas obligaciones puedan explicarse únicamente como un problema entre particulares.
En ese marco, describió situaciones de familias que utilizan sus ahorros, contraen deudas y recurren al financiamiento para afrontar gastos esenciales, entre ellos alimentos, medicamentos, transporte y servicios públicos. «Gastaron los ahorros, no alcanzan los salarios, recurrieron a las deudas», afirmó.
A partir de ese diagnóstico, Kicillof atribuyó al rumbo económico del gobierno nacional una responsabilidad directa sobre las condiciones que empujan a los hogares hacia el endeudamiento y concluyó con una definición dirigida directamente al Presidente: «Milei, la culpa es tuya. El problema no son los argentinos, el problema no son los privados, el problema de la Argentina tiene nombre y apellido. Se llama Javier Milei y es su plan económico, y eso es lo que estamos viviendo hoy».
Modelo productivo en puja
Kicillof remarcó que la caída de los ingresos se vincula directamente con el deterioro del mercado interno y sostuvo que la menor capacidad de consumo repercute sobre comercios, supermercados y sectores productivos como la alimentación y la construcción.
En su diagnóstico, la contracción de la demanda afecta a las empresas y termina trasladándose al empleo, generando un círculo de menores ingresos, menor consumo y mayores dificultades para sostener la actividad.
En ese sentido, el candidato presidencial advirtió que el impacto no se limita a un sector determinado, sino que alcanza de manera simultánea a trabajadores, empresas y al entramado productivo. «Se está llevando puesto un sistema productivo de la Argentina, pero además la vida de millones que no pueden ni siquiera conseguir la subsistencia», afirmó.
El gobernador bonaerense también cuestionó las consecuencias que atribuyó al modelo económico sobre la estructura productiva y el empleo, remarcando que la pérdida de actividad empresarial reduce las capacidades productivas y las oportunidades laborales, mientras profundiza el deterioro de los ingresos y del consumo.
En ese marco, sostuvo que el rumbo económico está configurando un escenario de menor producción y menor trabajo, y resumió su diagnóstico con una definición sobre el país que, según su análisis, se está configurando. «Es un modelo que nos va dejando sin un país productivo, sin un país de trabajo», afirmó.
Recursos y desarrollo
El mandatario también incorporó la discusión sobre los recursos naturales a sus críticas al modelo económico subrayando que la orientación productiva que debe adoptar el país sobre la explotación de esos recursos debe formar parte de una definición más amplia sobre el desarrollo nacional.
Su planteo puso en contraste el tratamiento que reciben los pequeños comercios y productores con el de las grandes compañías vinculadas a la actividad petrolera.
Como ejemplo, el gobernador bonaerense retomó una referencia de Jorge Capitanich sobre el cierre de comercios y sostuvo que pequeños comerciantes y productores enfrentan una carga impositiva que, según afirmó, puede superar la de las principales empresas petroleras, a las que atribuyó niveles de rentabilidad positiva.
A partir de esa comparación, centró su crítica en las diferencias que observa entre distintos sectores de la economía y en el destino de los recursos generados por las actividades productivas.
En ese tramo de su discurso, Kicillof calificó el modelo económico que cuestiona como «espantoso», «imperdonable» e «injusto» y vinculó esa caracterización con la situación de los trabajadores, las empresas, los ingresos y el endeudamiento.
Para finalizar, el candidato presidencial sostuvo que la explotación de los recursos naturales debe responder a una orientación vinculada con los intereses nacionales y el desarrollo productivo. «Los recursos naturales son primero que nada para los argentinos y en favor del desarrollo», afirmó, en una definición que condensó uno de los ejes de su posicionamiento político y económico frente al gobierno nacional.
«No hay nada más poderoso y potente que la militancia peronista»
En el segmento final de su discurso, el gobernador de Buenos Aires y candidato a presidente de la Nación, afirmó que la Argentina representa un país con soberanía, conciencia propia y capacidad de desarrollo tecnológico nacional, y sostuvo que esas características no forman parte del modelo actual de gobierno.
En ese marco, sostuvo que el impacto del modelo también se extiende sobre sectores sociales que históricamente integraron la estructura productiva y laboral del país. En su discurso distinguió a los trabajadores de ingresos medios y a las pymes productivas y afirmó que estos sectores enfrentan un proceso de desplazamiento que deriva en una mayor postergación y precarización de una parte de la ciudadanía.
Durante su intervención, Kicillof también se refirió a la actividad política de Milei y sostuvo que el Presidente recorre las provincias argentinas con el objetivo de obtener respaldo electoral para modificar el sistema electoral.
«Hoy Milei tiene un solo objetivo y por eso anda recorriendo las provincias argentinas, buscando votos para reformar un sistema electoral que le sea conveniente y entonces poder asegurarse cuatro años de Milei», afirmó.
Frente a ese escenario, Kicillof convocó a los dirigentes y militantes a organizarse, ampliar la participación y desarrollar una estrategia política basada en el contacto con distintos sectores sociales. «Es cuestión de organizar, es cuestión de dar un destino, es cuestión de convencer, es cuestión de buscar a todos, es cuestión de poner el oído, es cuestión de humildad», sostuvo.
Por otro lado, el gobernador bonaerense también dirigió un planteo a la dirigencia política de las distintas provincias y reclamó que las decisiones adoptadas en cada jurisdicción sean respetadas como parte de una concepción federal de la organización política.
En ese sentido, afirmó que la construcción de una alternativa electoral requiere incorporar a distintos sectores y respetar las definiciones provinciales. «Y le digo, compañeros y compañeras, a toda la dirigencia en cada una de las provincias: tenemos que respetar lo que decidan las provincias. Tenemos que dar una muestra de federalismo», expresó.
Además, sostuvo además que la construcción política debe desarrollarse mediante la incorporación de diferentes sectores y desde las estructuras territoriales hacia los niveles superiores. «Por eso, compañeros y compañeras, para ganar, para terminar con este experimento de la ultraderecha, la clave es construir con todos, la clave es abrazar y escuchar a todos. La clave es construir de abajo para arriba», afirmó.
Kicillof su discurso con una reivindicación de la militancia como instrumento de organización política y volvió a plantear la necesidad de construir una estrategia amplia, territorial y participativa. «No hay nada más poderoso y potente que la militancia peronista, que la militancia del campo popular.
No nos van a ganar ni con computadoras ni con un club, una institución deportiva y compañeras para ganar, para terminar con este experimento de la ultraderecha. La clave es construir con todos. La clave es abrazar y escuchar a todos. La clave es construir desde abajo para arriba.
Nos dicen que con un par de magnates tecnológicos le ganan a cualquiera. Le vamos a contestar: ‘No hay nada más poderoso y potente que la militancia peronista’», expresó.
Capitanich pidió unidad sindical y respaldó a Kicillof
El senador nacional y ex gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, participó ayer miércoles de la asunción de las nuevas autoridades de la CGT Chaco, en un acto que contó con la presencia del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y del secretario de Interior de la CGT nacional, Héctor Daer.
Durante su intervención, Capitanich destacó el proceso de unidad alcanzado por el movimiento obrero chaqueño y valoró la participación de distintos sectores sindicales en la conformación de la nueva conducción, con el objetivo de fortalecer la representación de los trabajadores. «Quiero agradecer muy especialmente al movimiento obrero organizado del Chaco por propiciar la unidad, el consenso, la participación de todos y todas, con el objeto de fortalecer la defensa de los intereses de la clase trabajadora», sostuvo.
El presidente del Partido Justicialista del Chaco también reivindicó el trabajo conjunto de los representantes sindicales en el Congreso de la Nación y cuestionó la denominada Ley de Modernización, a la que calificó como un «cercenamiento» de los derechos de los trabajadores.
El senador sostuvo que el modelo económico vigente genera consecuencias sobre el aparato productivo y el empleo y enumeró entre sus efectos la apreciación cambiaria, la desindustrialización, el deterioro de la infraestructura y la logística, la pérdida de poder adquisitivo, el desempleo y la precarización laboral.
«Milei no va más, está destruyendo el aparato productivo de la República Argentina, está generando regresividad social, está generando exclusión», afirmó ante los dirigentes y trabajadores presentes.
Capitanich aseguró además que, de acuerdo con los datos que mencionó durante su exposición, 30.666 pequeñas y medianas empresas cerraron y alrededor de 411 mil trabajadores perdieron sus empleos. A ese escenario sumó cuestionamientos por el deterioro de los salarios públicos y privados y señaló que las consecuencias de la situación económica también alcanzan a distintos sectores del Chaco.
En particular, mencionó a la industria, el comercio, los pequeños emprendimientos y las familias que deben afrontar mayores costos en servicios, transporte, alquileres y alimentos. «Todos los costos aumentaron, los ingresos bajaron y esto es lo que nos está pasando a todos», expresó.
CONSTRUCCIÓN POLÍTICA HACIA 2027
Al referirse específicamente a la situación chaqueña, Capitanich sostuvo que las dificultades económicas alcanzan a diferentes actividades y sectores sociales y vinculó esa situación con la evolución de los costos y de los ingresos.
Su exposición incluyó referencias a las condiciones que atraviesan las familias y los sectores productivos, con especial mención al incremento de los gastos asociados a servicios, transporte, alquileres y alimentos. El senador ubicó estas cuestiones dentro del análisis que realizó sobre las consecuencias del modelo económico nacional y señaló que la provincia también forma parte del escenario que describió durante el acto sindical.
En otro tramo de su discurso, el exgobernador destacó la conformación de las nuevas autoridades de la CGT chaqueña y atribuyó al movimiento obrero organizado un papel relevante en la construcción política de los próximos años.
Capitanich vinculó esa tarea con las elecciones previstas para 2027 en los ámbitos provincial, nacional y municipal, y planteó la necesidad de articular una estrategia común entre trabajadores, dirigentes y distintos actores sociales y políticos. «Tenemos que unir esfuerzos y voluntades», planteó durante su intervención ante los representantes sindicales reunidos en la actividad.

