El dirigente justicialista rechazó las declaraciones del secretario de Asuntos Estratégicos, quien afirmó que había dado batalla para que la Facultad de Agroindustrias no se separara de la UNNE. Pero Morante llevó el conflicto un escalón más arriba: reclamó al gobernador Leandro Zdero que diga si comparte la posición de uno de sus funcionarios. En el fondo, la controversia ya no pasa solamente por cómo nació la UNCAUS, sino por qué lugar ocupa hoy la universidad pública del interior en el proyecto político provincial.

Una declaración de Marcos Resico terminó abriendo una discusión política mucho más grande de lo que parecía. El secretario de Asuntos Estratégicos del Gobierno chaqueño reivindicó públicamente haber participado de la resistencia a la separación de la entonces Facultad de Agroindustrias de la Universidad Nacional del Nordeste y sostuvo que dio “batalla en Sáenz Peña” para que continuara dentro de la UNNE.
La respuesta de Antonio “Penci” Morante fue inmediata, pero tuvo una particularidad: el dirigente justicialista y precandidato a gobernador no dejó la controversia encerrada en un enfrentamiento personal con Resico. Apuntó directamente hacia la conducción política de la Provincia y reclamó que Leandro Zdero diga si comparte o no las expresiones de uno de los hombres que integra su estructura de gobierno.
“Con la UNCAUS no se jode. No vamos a permitir que funcionarios que hoy ocupan un despacho pretendan desprestigiar una institución que fue construida con años de lucha, esfuerzo y decisión política”, sostuvo Morante.
UNA DISCUSIÓN QUE TOCA UNA FIBRA SENSIBLE DE SÁENZ PEÑA
El problema para el Gobierno es que la controversia no involucra a una institución marginal. La UNCAUS forma parte de la estructura educativa, profesional y social de Sáenz Peña y del interior chaqueño.
Actualmente, la Universidad informa una oferta de 20 carreras de grado y pregrado presenciales y siete carreras virtuales, además de propuestas de posgrado. Su actividad académica continúa expandiéndose: durante septiembre realizó su Expo Carreras 2026 y mantiene convocatorias docentes y nuevas propuestas de formación.
Ese presente obliga a separar dos discusiones.
Una cosa es debatir —incluso críticamente— cómo se produjo la creación de la UNCAUS, cómo se administraron sus recursos a lo largo de los años, cuál fue la calidad de determinadas gestiones o qué controles deben existir sobre los fondos públicos.
Otra muy distinta es trasladar esas objeciones hacia la legitimidad o la utilidad de la institución.
Allí aparece el núcleo de la reacción de Morante.
El dirigente recordó que fue diputado nacional entre 2007 y 2011 y reivindicó su participación en las discusiones presupuestarias vinculadas al crecimiento de la Universidad.
“Cuando hubo que pelear por los recursos y defender el presupuesto para que la Universidad pudiera consolidarse, estuvimos ahí. No me lo contaron: fui parte de esa discusión”, afirmó.
Y agregó: “Sabíamos que invertir en la UNCAUS era invertir en los jóvenes, en los profesionales y en el futuro del Chaco”.
MORANTE CAMBIÓ EL DESTINATARIO: DE RESICO A ZDERO
La parte políticamente más significativa de la respuesta apareció después.
Morante decidió no limitarse a contestarle al secretario de Asuntos Estratégicos. Trasladó la responsabilidad hacia Zdero.
“Zdero tiene que hacerse cargo. Si Resico ataca o desmerece a una universidad pública chaqueña, el Gobernador no puede mirar para otro lado. Tiene que conducir, ordenar y decir claramente si comparte o no esas expresiones”, sostuvo.
El planteo busca convertir una opinión individual de un funcionario en una definición institucional del Gobierno.
Y no se trata de un funcionario periférico. Resico ocupa la Secretaría de Asuntos Estratégicos y participa activamente de la construcción política del oficialismo. El propio Gobierno provincial informó recientemente de su presencia junto a Zdero en reuniones destinadas a fortalecer acuerdos políticos y territoriales con intendentes.
Por eso, la pregunta que instala Morante tiene peso político: ¿lo expresado por Resico representa solamente su mirada histórica sobre la creación de la UNCAUS o refleja una posición más amplia dentro del Gobierno provincial?
Hasta que exista una definición oficial sobre ese punto, ambas cosas no deberían confundirse.

El planteo del dirigente peronista busca convertir una opinión individual de un funcionario en una definición institucional del Gobierno. Y no se trata de un funcionario periférico. Resico ocupa la Secretaría de Asuntos Estratégicos y participa activamente de la construcción política del oficialismo. El propio Gobierno provincial informó recientemente de su presencia junto a Zdero en reuniones destinadas a fortalecer acuerdos políticos y territoriales con intendentes.
“Zdero tiene que hacerse cargo. Si Resico ataca o desmerece a una universidad pública chaqueña, el Gobernador no puede mirar para otro lado. Tiene que conducir, ordenar y decir claramente si comparte o no esas expresiones”
Antonio Morante
LA UNIVERSIDAD NO PUEDE REDUCIRSE A SUS GESTIONES
La polémica también deja expuesto un riesgo frecuente en la política chaqueña: confundir una institución pública con quienes circunstancialmente la administran.
La UNCAUS puede —y debe— ser sometida a controles, auditorías y cuestionamientos cuando correspondan. De hecho, la propia Universidad mantiene actualmente un Portal de Transparencia con información sobre autoridades, declaraciones juradas, presupuesto, compras, contrataciones y auditorías.
Pero una discusión sobre administraciones, dirigentes o utilización de recursos no equivale a una discusión sobre la existencia misma de una universidad nacional.
Ese límite es central.
Porque detrás de las disputas partidarias quedan estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores y familias que construyeron su vida alrededor de una institución que hoy existe, produce profesionales y forma parte del entramado económico y social de Sáenz Peña.
Morante intentó apropiarse políticamente de esa defensa.
“La UNCAUS es de los chaqueños. Es de los estudiantes, de los docentes, de los trabajadores y de las familias que hicieron enormes esfuerzos para que sus hijos pudieran convertirse en profesionales. Ningún funcionario tiene derecho a menospreciar ese esfuerzo”, afirmó Morante.
DEL PASADO AL MODELO DE PROVINCIA
Morante también buscó llevar la discusión hacia otro terreno: el papel de la educación pública como herramienta de movilidad social.
“La UNCAUS permitió que miles de jóvenes pudieran estudiar, recibirse y construir su proyecto de vida sin abandonar sus raíces. Eso es movilidad social. Eso es desarrollo. Eso es un Estado presente generando oportunidades”, sostuvo.
La afirmación introduce el verdadero trasfondo político de la controversia.
Ya no se trata solamente de determinar quién tuvo razón hace años respecto de si Agroindustrias debía continuar en la UNNE o transformarse en una universidad autónoma.
La pregunta relevante en 2026 es otra: qué universidad necesita el interior chaqueño hacia adelante y cuál será la relación entre esa institución, la Provincia y la Nación.
En ese punto, Morante buscó contrastar prioridades.
“Mientras los chaqueños tienen problemas con el trabajo, la salud, la educación, los servicios y el costo de vida, el Gobierno elige discutir con una universidad. Ese no es el camino que necesita nuestra provincia”, afirmó.
Es una interpretación política del dirigente opositor, no un hecho en sí mismo. Pero coloca al oficialismo ante una controversia incómoda: explicar hasta dónde llega la crítica de Resico y qué posición adopta el Ejecutivo respecto de la UNCAUS.
“La UNCAUS no se toca. La educación pública no se entrega. Y el futuro de nuestros jóvenes no se negocia”
Antonio Morante
UNA POLÉMICA QUE RECIÉN EMPIEZA
Morante cerró con una frase diseñada para convertir el episodio en bandera política: “La UNCAUS no se toca. La educación pública no se entrega. Y el futuro de nuestros jóvenes no se negocia”.
Detrás de la dureza discursiva queda una discusión que merece algo más que consignas de ambos lados.
Resico tiene derecho a defender su posición histórica sobre la creación de la Universidad y a plantear cuestionamientos concretos sobre su funcionamiento. Morante tiene derecho a confrontar esa mirada y reivindicar el proceso político que permitió consolidarla.
Pero la dimensión institucional obliga a ir más allá de ambos.
La UNCAUS existe, mantiene una extensa oferta académica y continúa desarrollando actividades de grado, posgrado, investigación y formación en el interior chaqueño.
Por eso, el debate que abrió Resico y que Morante decidió escalar hacia Zdero ya no puede resolverse solamente revisando quién estuvo de cada lado hace casi dos décadas.
Ahora la discusión es sobre el presente.
Y, sobre todo, sobre el futuro de una universidad pública que dejó hace tiempo de pertenecer a quienes impulsaron o resistieron su creación para convertirse en una institución de miles de chaqueños.
