El Chaco registró en 2024 una Tasa de Mortalidad Ajustada por Edad por enfermedades no transmisibles de 489,2 casos cada 100 mil habitantes, por encima del promedio nacional de 418,2.
De acuerdo con el Boletín de Mortalidad por Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud de la Nación, la provincia se ubicó entre las jurisdicciones con los indicadores más elevados del país, detrás de Misiones, que encabezó el registro con 603,2 casos cada 100 mil habitantes, y por encima de San Luis, con 475,1, y Formosa, con 465,7.
El informe nacional analizó la evolución de las muertes asociadas a las enfermedades no transmisibles durante 2024 y presentó indicadores comparables entre las jurisdicciones mediante tasas ajustadas por edad. Este procedimiento permite examinar las diferencias de mortalidad entre poblaciones con distintas estructuras etarias.
Los resultados ubicaron al Chaco dentro del grupo de provincias con mayores niveles de mortalidad por estas patologías, en un escenario nacional caracterizado por la elevada incidencia de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las afecciones renales, la diabetes y los padecimientos respiratorios crónicos.
En el extremo opuesto, Jujuy presentó la menor tasa de mortalidad ajustada por edad, con 305,5 casos cada 100 mil habitantes. También registraron valores inferiores al promedio nacional la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), con 315,7, y Chubut, con 348 casos cada 100 mil habitantes.
La diferencia entre Misiones, la jurisdicción con la tasa más elevada, y Jujuy, la de menor registro, fue de 297,7 casos cada 100 mil habitantes, según los valores consignados en el informe sanitario.
Las cifras provinciales forman parte de un panorama en el que las enfermedades no transmisibles constituyen la principal causa de muerte en la Argentina.
Salud señaló que estas afecciones explicaron el 69,1% de los 376.405 fallecimientos registrados durante 2024. El boletín fue elaborado para describir la evolución de la mortalidad asociada a estas patologías y aportar información destinada a orientar las políticas sanitarias, las estrategias de prevención y la asignación de recursos.
ENFERMEDADES
NO TRANSMISIBLES tienen EL 69,1%
DE LAS MUERTES
Durante 2024, las enfermedades no transmisibles representaron el 69,1% de las muertes registradas en Argentina, de acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación.
El indicador comprende patologías de evolución prolongada que incluyen enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer, enfermedad renal, diabetes y afecciones respiratorias crónicas.
Su participación en la mortalidad general mantuvo a este conjunto de enfermedades como el principal componente de las defunciones del país, con excepción de los años de la pandemia de Covid-19, cuando los fallecimientos provocados por el Sars-CoV-2 modificaron su peso relativo.
El boletín también examinó la distribución de las muertes según la edad y el sexo de las personas fallecidas. Los registros muestran que los fallecimientos por enfermedades no transmisibles aumentan a medida que avanza la edad y alcanzan su nivel máximo entre las personas de 75 años y más.
Sin embargo, el impacto de estas patologías también se refleja en las muertes prematuras, debido a que una proporción de las defunciones ocurre antes de los 75 años y reduce los años de vida potencial de la población.
En ese sentido, las enfermedades no transmisibles explicaron el 61,5% de los Años Potenciales de Vida Perdidos antes de los 75 años. Este indicador permite estimar la pérdida de años de vida asociada a las defunciones ocurridas antes de una edad de referencia.
El resultado muestra que el impacto sanitario de estas patologías no se limita a las edades más avanzadas, sino que también comprende fallecimientos prematuros, con consecuencias para las estrategias de prevención, detección y atención oportuna.
El análisis por sexo identificó tasas de mortalidad más elevadas en los varones que en las mujeres en todos los grupos de edad considerados. La diferencia se observó en el conjunto de las enfermedades no transmisibles y también aparece en la distribución de algunas causas específicas, particularmente dentro de las enfermedades cardiovasculares.
Los resultados permiten caracterizar los patrones de mortalidad registrados durante el año analizado y constituyen una referencia para la planificación de intervenciones sanitarias dirigidas a reducir las muertes prematuras.
Mejorar la prevención y la atención
Entre las medidas implementadas, el gobierno nacional puso en marcha el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular, denominado Pronac-ACV.
La iniciativa busca coordinar la atención de las personas que sufren un accidente cerebrovascular y reducir los tiempos de diagnóstico, derivación y tratamiento.
La intervención se inscribe en las estrategias destinadas a mejorar la respuesta del sistema sanitario frente a una de las causas incluidas dentro de las enfermedades cardiovasculares.
En el área de la enfermedad renal crónica avanzada, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), el Hospital Nacional Posadas y el Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario de Esteban Echeverría firmaron acuerdos para fortalecer la atención de los pacientes.
Las acciones previstas se concentran en la detección temprana, el seguimiento clínico y el cuidado integral de las personas con esta enfermedad, que representó el 3,7% de las muertes por enfermedades no transmisibles durante 2024.
Las afecciones cardiovasculares encabezaron las causas de muerte
Las enfermedades cardiovasculares fueron responsables del 40,4% de los fallecimientos atribuidos a enfermedades no transmisibles durante 2024 y constituyeron la principal causa dentro de ese grupo.
En segundo lugar, se ubicó el cáncer, con el 23% de las muertes por estas patologías. A continuación, aparecieron la enfermedad renal, con el 3,7%, la diabetes, con el 3,4%, y las enfermedades respiratorias crónicas, con el 2,4%, según la información difundida por la cartera sanitaria nacional.
Dentro de las enfermedades cardiovasculares, la insuficiencia cardíaca fue la principal causa específica y representó el 25,1% de las muertes por enfermedades cardiovasculares.
Le siguieron las enfermedades isquémicas, con el 21,7%; las enfermedades cerebrovasculares, con el 16,9%; y las enfermedades hipertensivas, con el 7%. La distribución de estas causas permite identificar los principales componentes de la mortalidad cardiovascular y distinguir el peso relativo de las distintas afecciones incluidas en esa categoría.
Los datos también mostraron diferencias entre varones y mujeres en la distribución de las causas cardiovasculares. Entre los varones, las enfermedades isquémicas ocuparon el primer lugar, con el 25,2% de las muertes cardiovasculares, mientras que la insuficiencia cardíaca representó el 22,8%.
En las mujeres, la relación fue inversa, ya que la insuficiencia cardíaca encabezó las causas cardiovasculares, con el 27,5%, y las enfermedades isquémicas alcanzaron el 18,3%.

