El último recurso presentado por Flamengo y Fluminense para no prestar el Maracaná en semifinales de la Copa Sudamericana fue desestimado por el Tribunal Superior de Justicia de Río de Janeiro. Por lo tanto, el mítico estadio fue ratificado como el escenario para la revancha entre Vasco da Gama y Boca.
La sociedad Fla-Flu sostuvo en su último reclamo que la decisión de prestar el Maracaná al Vasco da Gama abre las puertas a nuevos conflictos con otros clubes que deseen ocupar el recinto en cualquier circunstancia, aun cuando se encuentre en riesgo el estado del campo de juego, lo cual no fue atendido por el Tribunal Superior.
Vale destacar que el fallo llegó justo a tiempo para el elenco Cruzmaltino, ya que la Conmebol, cansada de las idas y vueltas con la justicia de Río de Janeiro, estaba analizando mudar la semifinal a Asunción.
El conflicto y la tardanza para confirmar una sede en Vasco-Boca surgieron porque el conjunto basilero no cuenta con la capacidad exigida para estas instancias, ya que su estadio propio tiene lugar para apenas 21.880 personas, en tanto que el mínimo de aforo aceptado es de 30.000, de los cuales 4.000, o al menos esa cantidad de entradas, deben ser visitantes.
Las intenciones del Gigante da Colina fueron, en todo momento, de jugar en el Maracaná, pese a la mezquindad de sus vecinos de Flamengo y Fluminense, que tienen la concesión del estadio. Así, el Mengao alegaba que ceder la cancha representaba un peligro para su partido contra Estudiantes por la Copa Libertadores, fechado para el 22 de octubre, en tanto que Vasco y Boca jugarán el 20, a las 21:30.

