Tras el adelanto de la edición de ayer, respecto al posible sobreseimiento del sargento policial acusado de tratar de inyectarle algo a una pasajera, hace dos semanas, se supieron más detalles que ratifican la casi segura decisión que tomará la Justicia. Pero, además, se abre un interrogante en cuanto a detereminar qué pasó realmente en esa oportunidad y si se trató de una confusión o una falsa denuncia con fines desconocidos.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, el jefe de Investigaciones policial, comisario inspector Rolando Sosa, explicó: «El 22 de noviembre se tomó conocimiento a través de una denuncia que hizo en la División Atención a la Mujer, una chica dijo que había sido privada de su libertad y que hubo una intención aparentemente de inyectarla». «Ante esta situación que se viralizó en todas las redes sociales, en primera instancia se consultó a la Fiscalía, que solicitó se identifique a esta persona acusada», explicó.
Sosa contó que el sospechoso, Alejandro R. sargento de policia con servicio en la División Infantería, se presentó en la misma jornada en su unidad, dando cuenta de esta situación que estaba siendo viralizada.
«Se le consultó al fiscal, Víctor Recio y la primera medida fue secuestrar el vehículo en el que circulaba y que estaba siendo utilizado para realizar servicios de puerta a puerta como ser con la aplicación Didi o Uber», especificó.
Era un auto marca Toyota Corolla y, además, el fiscal dispuso medidas como ser que se lo identifique en la causa.
A INVESTIGAR
«Tomamos el caso, citamos a las partes donde era nombrada una testigo del hecho, se la invitó a realizar la correspondiente declaración y desdijo las palabras de la denuncia, diciendo que en ningún momento vio algo o que fue al rescate de ninguna mujer», comentó el oficial.
NUEVAS DECLARACIONES
Ante este panorama, volvieron a consultar al fiscal y no terminaron las sorpresas, ya que se invitó al hermano de la supuesta víctima a declarar en el Departamento de Investigaciones, pero no hizo, señalando que iría directamente
MAS DESCUBRIMIENTOS
De acuerdo a lo dicho por el comisario Sosa, el día 6 de diciembre se lograó localizar, mediante secuencias fílmicas, que el vehículo tomado por la ciudadana y que había denunciado en primera instancia, no era Toyota ni era blanco, tratándose de un Ford Focus, rojo y conducido por otra persona.
«Se la vé en la secuencia que toma ese vehículo y se va hacia el lugar que había mencionado, por calle Bravo», puntualizó.
Añadió que se le tomó declaración a este conducor, quien adujo que por avenida Piacentini tomó el servicio una ciudadana y la trasladó hasta la calle Brown y que en ningún momento hubo una situación de una charla o algo con esta pasajera y que el viaje se hizo con total normalidad.
«Todos estos elementos lo pusimos a disposición del fiscal, seguramente va a tomar las medidas pertinentes y podemos decir que, medianamente, el caso está dilucidado y bueno, puesto a disposición de la Justicia», aseveró.
En este caso, ante la probabilidad de que haya sido una confusión o una falsa denuncia o vaya a saber por qué motivo, se abre el interrogante sobre en qué situación queda la denunciante en este caso.
«Nosotros tomamos toda la evidencia de la parte investigativa, la pusimos a conocimiento del fiscal y el será quien tome el temperamento en estos días, una vez analizado todos los elementos que tiene y dispondrá seguramente cómo va a continuar esta causa», cerró el jefe de Investigaciones Complejas de la Policía del Chaco.

