El analista internacional Juan Negri advirtió que el fuerte alineamiento del gobierno argentino con Estados Unidos, en el marco de la escalada de tensiones en Medio Oriente, podría exponer al país a riesgos geopolíticos en el futuro. Según explicó, si Irán no resulta debilitado tras el actual conflicto, la estrategia diplomática argentina podría tener costos en el plano internacional.
De acuerdo con el especialista, la política exterior del Gobierno se basa en la idea de que el mundo atraviesa una disputa de poder entre Estados Unidos y China, lo que genera un escenario internacional dividido entre bloques. En ese contexto, Argentina se ubicaría dentro del espacio occidental, una posición que, según esta visión, podría traer beneficios políticos y diplomáticos.
Sin embargo, Negri advirtió que este tipo de alineamiento también puede generar consecuencias. A su entender, colocarse de forma tan clara en uno de los bloques puede implicar involucrarse indirectamente en conflictos que en principio no deberían afectar al país. En ese sentido, remarcó que si las tensiones internacionales se profundizan, la política exterior podría volverse más compleja.
El analista también describió un cambio en la dinámica global, donde los conflictos armados regionales comienzan a ser cada vez más frecuentes. Según indicó, el debilitamiento del multilateralismo y de los organismos internacionales genera un escenario en el que las potencias recurren con mayor facilidad a la fuerza para resolver disputas.
Finalmente, consideró que, aunque el conflicto actual entre Estados Unidos e Irán podría prolongarse, la probabilidad de una guerra mundial sigue siendo baja. No obstante, subrayó que muchas decisiones en política internacional también dependen de factores internos de cada país, especialmente de la situación económica y política dentro de Estados Unidos.

