Resistencia y gran parte del área metropolitana atravesaron ayer un fuerte temporal que dejó abundantes precipitaciones, calles anegadas y múltiples complicaciones en la circulación.
En pocas horas, se registraron acumulados que superaron los 130 milímetros, un volumen que desbordó los sistemas de drenaje y obligó a desplegar operativos de emergencia en distintos sectores.
El fenómeno comenzó durante la madrugada y se intensificó en las primeras horas del día, con lluvias persistentes, actividad eléctrica y condiciones de baja visibilidad. Según los registros oficiales, hacia el mediodía ya se habían acumulado aproximadamente 136 milímetros, mientras que en las primeras horas del evento se habían medido al menos 67 milímetros, una cifra considerable en un lapso reducido.
El impacto se hizo visible rápidamente en calles, avenidas y accesos clave, donde el agua acumulada dificultó la circulación vehicular y peatonal. Barrios enteros registraron anegamientos temporarios, mientras que en zonas estratégicas el tránsito se redujo al mínimo.
Las imágenes que circularon durante la mañana reflejaron la magnitud del temporal: calles completamente cubiertas por agua, vehículos avanzando con dificultad y esquinas semaforizadas con complicaciones operativas. En estaciones de servicio y zonas comerciales, el agua acumulada también generó trastornos.
A pesar de la intensidad de las lluvias, las condiciones de viento se mantuvieron por debajo de lo previsto. Si bien el pronóstico anticipaba ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora, los registros indicaron velocidades más moderadas, que no superaron los 15 kilómetros por hora, con predominio del sector norte.
Sin embargo, la tormenta estuvo acompañada por una intensa actividad eléctrica, con frecuentes descargas que se extendieron durante buena parte de la jornada.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional se había emitido un alerta por tormentas fuertes para la región, en el marco de un sistema climático que afectó a gran parte del Litoral Argentino.
En algunas zonas cercanas, incluso, el nivel de alerta había sido elevado a naranja, ante la posibilidad de fenómenos severos con abundantes precipitaciones en cortos períodos.
Las autoridades señalaron que el evento respondió a la combinación de un frente cálido con el avance de aire frío, lo que generó condiciones de inestabilidad persistente.
Operativos
Frente a este escenario, el gobierno provincial activó un operativo integral a través del Comité de Contingencia, con la participación de organismos como la Administración Provincial del Agua (APA), la Dirección de Vialidad Provincial (DVP), Secheep, Sameep y Defensa Civil, entre otras áreas.
El presidente de la APA, Jorge Pilar, explicó que el despliegue comenzó de manera preventiva durante la madrugada. «Desde las 4.30 comenzamos con el control total del sistema de bombeo, anticipándonos al evento climático», sostuvo y remarcó que las estaciones funcionaron con normalidad pese a la magnitud del fenómeno.
En ese sentido, el funcionario indicó que «el volumen de agua caída en un corto período de tiempo superó la capacidad habitual de escurrimiento», lo que explicó los anegamientos registrados en distintos puntos de la ciudad.
Durante la jornada, cuadrillas y equipos técnicos trabajaron en múltiples frentes para acelerar el drenaje del agua acumulada. En articulación con Vialidad Provincial, se desplegó maquinaria pesada para facilitar el escurrimiento, mientras que operarios realizaron tareas de limpieza y desobstrucción de sumideros en sectores críticos.
Uno de los focos de intervención se concentró en la zona sur de la ciudad, particularmente en el área de las avenidas Marconi y Soberanía Nacional, donde se ejecutaron trabajos sobre conductos pluviales para mejorar la evacuación del agua.
También se registraron operativos en arterias como avenida Urquiza, Las Heras y Quijano, donde se utilizaron retroexcavadoras para la limpieza de canales.
Además, se intervinieron sectores cercanos a la ruta nacional 11, considerados estratégicos para el drenaje del área metropolitana. Allí, las tareas se enfocaron en liberar obstrucciones que impedían el normal escurrimiento del agua.
En paralelo, desde el área de energía se atendieron inconvenientes puntuales en el suministro eléctrico que afectaron a algunas estaciones de bombeo. Según precisaron desde la APA, estos problemas fueron resueltos antes de los momentos de mayor intensidad de la tormenta, lo que permitió garantizar el funcionamiento del sistema en condiciones críticas.
Durante la tarde, los operativos continuaron con refuerzos en los puntos más afectados, mientras se monitoreaba de manera permanente la evolución de la situación climática.
Desde el Gobierno indicaron que el objetivo fue «mitigar los anegamientos y garantizar la circulación», aunque reconocieron que la magnitud del fenómeno dificultó una respuesta inmediata en todos los sectores.
En este contexto, se solicitó a la población extremar las precauciones. Entre las principales recomendaciones, se insistió en evitar circular por zonas inundadas, no arrojar residuos que obstruyan desagües y mantenerse alejados de postes y cables eléctricos.
También se aconsejó suspender actividades al aire libre y, en caso de trasladarse en vehículo, permanecer dentro del mismo ante situaciones de riesgo. «Es fundamental la colaboración de los vecinos para mantener limpios los desagües domiciliarios y facilitar el drenaje del agua», remarcaron desde los organismos de emergencia.
Hacia el final de la jornada, se esperaba una mejora gradual de las condiciones, en línea con el ingreso de aire más seco y estable.
No obstante, las autoridades advirtieron que la inestabilidad podría persistir durante las horas siguientes e incluso extenderse hasta el martes con lluvias aisladas.
El temporal del lunes se enmarcó en un período de condiciones climáticas inestables que afecta a distintas regiones del país. En el Norte Argentino, particularmente, se prevé la continuidad de precipitaciones, aunque con menor intensidad en comparación con el evento registrado ayer.
Para hoy, feriado nacional, el pronóstico anticipó una mejora en gran parte del centro del país, con cielo despejado y temperaturas más frescas por la mañana. Sin embargo, en provincias del norte como Formosa y Misiones podrían persistir lluvias aisladas.
Si bien no se reportaron víctimas ni daños estructurales de gran magnitud en los primeros informes oficiales, las autoridades indicaron que se continuará con el relevamiento para determinar el impacto total del fenómeno.
El episodio volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de la ciudad ante eventos de lluvias intensas en cortos períodos, una problemática recurrente en la región. La combinación de alta humedad, suelos saturados y sistemas de drenaje exigidos al máximo genera escenarios de anegamiento que se repiten ante cada tormenta de características similares.
En este sentido, especialistas remarcaron la importancia de avanzar en obras de infraestructura hídrica y mantenimiento permanente de los sistemas de desagüe, así como en la concienciación ciudadana sobre el manejo de residuos.

