Las farmacias del Chaco atraviesan una situación crítica como consecuencia de los atrasos en los pagos por parte del Pami, que se arrastran desde enero. Así lo sostuvo la presidenta del Colegio de Farmacéuticos del Chaco, Sheila Montesi, quien advirtió que el sistema se encuentra tensionado al extremo, con establecimientos que están financiando la dispensa de medicamentos sin recibir la correspondiente remuneración.
Montesi explicó a Radio Libertad que el problema no es aislado, sino que se replica a nivel país, y afecta a una de las obras sociales más grandes de la Argentina.
En ese contexto, señaló que las farmacias continúan sosteniendo la atención a jubilados y pensionados pese a no haber cobrado por los medicamentos entregados en los últimos meses. «La situación es crítica porque no hemos cobrado toda la prestación desde enero. Las farmacias estamos sosteniendo con nuestros propios recursos un sistema que debería funcionar con otra lógica», afirmó.
La dirigente describió con precisión el circuito de funcionamiento del sector: las farmacias adquieren los medicamentos a droguerías y deben abonarlos en plazos que van de 7 a 14 días.
Sin embargo, el pago por parte de la obra social no se está cumpliendo en tiempo y forma, lo que genera un desfasaje financiero que recae directamente sobre los establecimientos.
«Cuando ese sistema de pago no se cumple, quien sostiene el circuito es la farmacia. Y eso lleva a que muchas, sobre todo las más pequeñas, entren en una situación límite que puede terminar incluso con el cierre del comercio», sostuvo.
impacto sanitario
El impacto no solo es económico, sino también sanitario. Montesi remarcó que la falta de recursos impide en algunos casos la reposición de medicamentos, lo que pone en riesgo la continuidad de tratamientos, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas. «Hay un problema de salud pública porque el afiliado puede no tener acceso a su medicación. Estamos hablando de tratamientos que no se pueden interrumpir, como los de presión arterial o enfermedades crónicas», advirtió.
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos subrayó que el farmacéutico se encuentra en la primera línea de contacto con el paciente, lo que agrava la situación desde el punto de vista humano. «Somos quienes damos la cara cuando una persona viene a buscar su medicamento y no lo puede llevar. Y muchas veces no podemos resolverlo porque escapa a nuestras manos», expresó.
En ese sentido, señaló que el sistema de prestaciones de Pami representa una porción significativa del movimiento de una farmacia, junto con la obra social provincial. La falta de pagos en este segmento impacta de manera directa en la sostenibilidad del negocio.
A esto se suman los costos fijos que deben afrontar los establecimientos, como salarios, impuestos y servicios. «La farmacia tiene que cumplir con sus obligaciones mensuales, independientemente de si cobra o no. Eso hace que la situación sea insostenible», indicó.
Consultada sobre cómo están atravesando el día a día, Montesi fue contundente: «Estamos desesperados». Explicó que algunas farmacias ya no cuentan con stock suficiente de medicamentos debido a la imposibilidad de reponerlos, lo que genera un círculo vicioso difícil de romper.
«Al cortarse la cadena de pagos, nosotros tampoco podemos cumplir con la droguería. Y si no pagamos, no nos envían más medicamentos. Es una situación muy compleja», describió.
DiÁlogo con autoridades
En cuanto al vínculo con las autoridades, aclaró que las gestiones se realizan a través de la Confederación Farmacéutica Argentina, que nuclea a los colegios profesionales del país. «Ellos están en contacto permanente y en reuniones con las autoridades, pero seguimos a la espera de una solución», señaló.
Asimismo, Montesi insistió en la necesidad urgente de que se destraben los pagos para normalizar el sistema y garantizar el acceso a los medicamentos. «Esperamos que las farmacias puedan recibir la remuneración por el servicio prestado y que el paciente sea el beneficiario final», afirmó.
Vacunas y abastecimiento
La problemática también alcanza a la campaña de vacunación antigripal. La titular del Colegio de Farmacéuticos indicó que las farmacias recibieron una primera partida de dosis, que en su mayoría ya fue aplicada, y están a la espera de una segunda entrega.
«Estamos esperando que llegue una nueva partida entre esta semana y la próxima para poder continuar con la aplicación», explicó y recordó que la vacuna es gratuita para los afiliados de Pami.
Si bien este aspecto no presenta la misma gravedad que el de los medicamentos, también depende del mismo circuito de financiamiento, por lo que la incertidumbre persiste.
Impacto en
el consumo
Otro de los puntos que preocupan al sector es la caída en las ventas de medicamentos, vinculada al contexto económico.
Asimismo, Montesi señaló que se observa una disminución en la compra de tratamientos completos, lo que podría tener consecuencias en la salud de la población. «Vemos una baja en las ventas y eso se traduce en que los pacientes no están haciendo su tratamiento completo. Es una preocupación sanitaria importante», afirmó.
La dirigente consideró que los cambios en los precios y en las políticas vinculadas a los medicamentos impactan directamente en el bolsillo de los usuarios, lo que condiciona el acceso. «Son tiempos difíciles para todos, pero acá lo que está en juego es la salud de la población», remarcó.
Un sistema
en tensión
El panorama que describió Montesi expone un sistema en tensión, donde las farmacias funcionan como un eslabón clave que hoy está absorbiendo el impacto de los atrasos en los pagos.
La continuidad de esta situación podría profundizar las dificultades, tanto para los profesionales como para los pacientes. En particular, preocupa el efecto sobre los adultos mayores, quienes dependen en gran medida de la cobertura de Pami para acceder a sus tratamientos. «El riesgo es que el paciente no pueda continuar con su medicación. Y eso tiene consecuencias que van más allá de lo económico», advirtió.
Desde el sector farmacéutico esperan una respuesta concreta en el corto plazo que permita recomponer el circuito de pagos y evitar un colapso mayor. Mientras tanto, las farmacias continúan sosteniendo el servicio en condiciones cada vez más adversas.
Por otro lado, Montesi concluyó que la prioridad debe ser garantizar el acceso a los medicamentos. «El beneficiario final es el paciente. Todo el sistema debería estar orientado a que esa persona pueda recibir su tratamiento en tiempo y forma», sostuvo.
Aptasch repudia la disolución del plan Remediar
Desde la Asociación de Profesionales, Técnicos y Auxiliares de Salud Pública del Chaco (Aptasch) manifestaron su «más enérgico repudio a la decisión del gobierno nacional de desarticular el plan Remediar, una política pública que durante más de dos décadas garantizó el acceso a medicamentos esenciales en todo el país».
«En línea a lo expresado por la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa) mediante un comunicado al cual adherimos, esta medida constituye un grave retroceso sanitario», agregaron.
«El programa no solo aseguraba la provisión de medicamentos en el primer nivel de atención, sino que además era una herramienta central para sostener la estrategia de atención primaria y reducir desigualdades en el acceso a la salud.
Su eliminación implica dejar a provincias y municipios sin capacidad real de reemplazo, profundizando escenarios de exclusión y vulnerabilidad, expresaron».
En este marco, desde Aptasch expresando también su «profunda preocupación no solo por la medida en sí, sino también por el alarmante silencio del gobierno provincial frente a una decisión que impacta de manera directa en la salud de la población chaqueña».
Por ello, reclamaron que «resulta imprescindible que el Ministerio de Salud del Chaco informe de manera urgente qué acciones concretas piensa implementar para garantizar la provisión de medicamentos esenciales ante la desaparición del programa nacional.
La ausencia de definiciones solo agrava la incertidumbre en los equipos de salud y en la población usuaria del sistema público».

