A tres años del femicidio de Cecilia Strzyzowski, Gloria Romero volvió a reclamar una sentencia firme para poder recuperar oficialmente los restos de su hija.
En una extensa entrevista, cuestionó las especulaciones políticas alrededor de la causa, defendió el trabajo de los fiscales y reveló el profundo impacto emocional, económico y personal que atravesó desde la desaparición y asesinato de la joven.
En declaraciones a Radio Natagalá, la madre de la joven asesinada aseguró que aún no puede cerrar el duelo porque los restos de su hija continúan sin ser entregados oficialmente.
«Estoy esperando que Casación dé una sentencia firme para que me puedan entregar los restos de mi hija, para poder tener lo que tiene cualquier ser humano: un lugar donde llevar una flor o encender una vela», expresó.
Romero describió la incertidumbre que atraviesa desde el inicio del proceso judicial y remarcó que, hasta que no exista una resolución definitiva, siente que el caso permanece abierto.
«¿Dónde llevo hoy una flor? ¿Al río Tragadero? ¿A la iglesia? ¿Dónde tengo el derecho que tendría cualquier madre de llorar a su muerto? Sigo esperando porque, hasta que no haya una sentencia firme, ese juicio está en el aire», sostuvo.
La expectativa
por el fallo
de Casación
Consultada sobre el recurso presentado por las defensas, Romero manifestó que espera que la Cámara confirme lo resuelto por el jurado popular.
«Espero que Casación ratifique la sentencia del jurado popular. Sería histórico que fueran contra un jurado popular, pero siempre cualquier cosa puede pasar», afirmó.
Las declaraciones surgieron luego de que el abogado Ricardo Osuna, defensor de algunos de los imputados, reiterara públicamente su convicción de que existieron intereses políticos detrás de la causa.
Frente a esa hipótesis, Romero fue categórica. «La política la pusieron ellos. Yo salí a pedir por mi hija y lo primero que salió a decir Marcela Acuña fue que tenía que ver con las PASO. Históricamente jamás milité para ningún partido político», aseguró.
«Detesto la política»
Durante la entrevista, la madre de Cecilia reiteró su desencanto con la dirigencia política y cuestionó los intentos de vincular su reclamo con intereses partidarios.
«Si hubieran tenido una sola foto mía militando en algún partido ya la habrían mostrado por todos lados. Yo jamás participé en política porque la detesto. Para mí, la política es la cuna de la corrupción», manifestó.
El momento en que comprendió que Cecilia estaba muerta
Uno de los pasajes más emotivos de la entrevista fue cuando recordó una reunión realizada el 11 de junio de 2023 en Casa de Gobierno.
Según relató, un integrante de las fuerzas de seguridad fue quien le transmitió una certeza que hasta entonces se resistía a aceptar.
«Había mucha gente discutiendo cuestiones políticas, pero un oficial se acercó, me tomó la mano y me dijo: ‘Yo te prometo que te voy a traer el cuerpo de tu hija’. Ese día supe que Cecilia estaba muerta», recordó con emoción.
Una vida atravesada
por las pérdidas
Romero también habló sobre las consecuencias personales y económicas que sufrió durante estos años.
Actualmente vive en la casa de su madre y asegura encontrarse en una situación de extrema vulnerabilidad.
«Perdí mi casa con esta causa. Para todos los que dijeron que me llevé plata, les digo que me quedé en la calle. Si no fuera por mi mamá y por mi otra hija, estaría en situación de calle», afirmó.
Explicó, además, que nunca pudo acceder al subsidio destinado a familiares de víctimas de femicidio debido a la ausencia de un acta de defunción.
«Cuando inicié los trámites me pidieron el acta de defunción, pero no existe. Nunca recibí ningún subsidio. Incluso publiqué mi certificado de negatividad de la Anses para demostrarlo», explicó.
Los recuerdos
del 2 de junio
Al recordar el día de la desaparición de Cecilia, Gloria mencionó un episodio que todavía la conmueve.
«Lo único que recuerdo es que la perrita empezó a llorar alrededor de la una de la tarde y no paró durante horas. Yo llamaba constantemente a Cecilia y no me contestaba», relató.
Posteriormente comenzaron a llegar mensajes desde el teléfono de su hija, que según la investigación habrían sido enviados por César Sena.
«Después aparecieron los mensajes diciendo que se le había roto el teléfono. Yo ya empecé a sospechar porque nosotros hacíamos videollamadas todos los días», recordó.

