Durante la sesión del miércoles de la Cámara de Diputados del Chaco, el legislador provincial Rubén Guillón protagonizó una extensa intervención en la que combinó una defensa de su honorabilidad con fuertes cuestionamientos hacia determinadas publicaciones periodísticas y páginas digitales que, según afirmó, buscan instalar sospechas sobre dirigentes políticos.
El eje más fuerte de su exposición estuvo puesto en lo que definió como «parrillas mediáticas», una expresión que utilizó para referirse a determinados espacios de comunicación a los que atribuyó la intención de generar «odio», condicionar posiciones y provocar el silenciamiento de voces políticas.
Las declaraciones se produjeron durante el tratamiento de un pedido de informes que procura esclarecer las circunstancias por las cuales un automóvil perteneciente al municipio de General José de San Martín habría figurado asignado a un legislador provincial. La situación generó cuestionamientos políticos y también alcanzó al diputado nacional Aldo Leiva.
Guillón decidió ampliar el debate y situarlo en un contexto político y comunicacional más general.
«Buscan silencio»
Al comenzar su intervención, el diputado vinculó la discusión con lo que definió como una metodología histórica de silenciamiento. «Como metodología de gobierno, la desaparición, la tortura y el silencio; silenciar voces para condicionar posiciones», expresó.
A partir de allí sostuvo que, aunque las circunstancias históricas son diferentes, existirían mecanismos que buscan producir efectos similares. «Esta historia se repite, las técnicas se repiten, la metodología de algunos gobiernos se repite: buscar el silencio», afirmó.
Guillón también diferenció entre el silencio voluntario y lo que denominó «silencio cómplice». «A veces hay silencio cómplice, Presidenta, que no es en mi caso», manifestó.
En ese momento, incluso pidió a la titular de la Cámara que se garantizara el respeto a su intervención frente a conversaciones dentro del recinto. «Estamos cansados ya de los cuchicheos, Presidenta. Por eso le pido a usted que por favor advierta que está hablando un diputado del Chaco y que, como mínimo, merece el respeto», reclamó.
El concepto de «parrilla mediática»
La expresión más llamativa de su discurso apareció cuando Guillón trasladó aquella idea del silenciamiento al terreno de la comunicación. «Ahora está de moda, no la parrilla como era antes, la parrilla eléctrica que le torturaban. Ahora están inaugurando más», sostuvo.
La referencia fue acompañada por críticas a determinados portales y publicaciones digitales. «Recurriendo a páginas truchas, a páginas parrilleras, sospechar para generar odio, para generar odio», afirmó.
Según su planteo, esas publicaciones no tendrían como finalidad solamente informar sobre una situación determinada, sino instalar sospechas sobre dirigentes y generar un clima social adverso.
Guillón consideró que esta modalidad puede convertirse en una herramienta para intentar condicionar las posiciones de dirigentes políticos que cuestionan determinadas decisiones gubernamentales.
La pauta provincial como parte de su planteo
Uno de los pasajes más relevantes de la exposición estuvo relacionado con los medios de comunicación y la pauta oficial.
El diputado realizó una diferenciación entre periodistas y medios a los que consideró responsables en su tarea profesional y aquellos que, según su interpretación, utilizarían sus espacios para desarrollar operaciones.
«Quiero rescatar y dar mucha responsabilidad de muchos medios de prensa, de muchos periodistas, que aún no reciben ninguna pauta provincial y que desempeñan este trabajo de periodismo con mucha responsabilidad», destacó.
Inmediatamente después aclaró que su cuestionamiento no alcanzaba a todo el periodismo. «Pero como en el paraíso de la vida, hemos de todo, también están los parrilleros», expresó.
De este modo, Guillón introdujo explícitamente la discusión sobre la pauta provincial y la relación entre medios de comunicación y Gobierno, aunque no identificó durante su intervención a los medios que, según afirmó, formarían parte de esa categoría.
Su planteo apuntó a diferenciar entre quienes realizan periodismo sin recibir publicidad oficial y aquellos espacios que, desde su perspectiva, utilizarían sus publicaciones para instalar determinados temas o direccionar la discusión pública.
«Que se investigue hasta las últimas consecuencias»
A pesar de cuestionar el pedido de informes y la forma en que se instaló públicamente la controversia, Guillón sostuvo que no se opone a que se investigue.
«Personalmente, que se investigue, Presidenta. Que este sea el título que quieren escuchar: que se investigue hasta las últimas consecuencias», manifestó.
De esta manera, intentó separar el cuestionamiento a la utilización política o mediática del caso de su posición frente a una eventual investigación administrativa o institucional.
Su planteo fue que cualquier sospecha debe ser canalizada mediante los mecanismos formales correspondientes y no a través de publicaciones que, según denunció, puedan afectar su honor.
«Si tienen duda, Presidenta, yo les exijo: hagan la denuncia correspondiente», reclamó y agregó: «Tienen el deber de denunciar. Y yo tengo el deber de responder».
Defensa de su trayectoria y patrimonio
En otro tramo de su discurso, Guillón realizó una extensa defensa de su trayectoria política y de su situación patrimonial. «Lo mío no es demagogia, porque siempre di la cara, con error y con defectos, pero siempre intentando», sostuvo.
Luego recordó sus años de actividad pública y su paso por la intendencia de General José de San Martín.
«Este diputadito hace 40 años que vive en su misma casa con su familia. Hace 30 años que ocupo cargos públicos», afirmó.
El legislador señaló que esa trayectoria se desarrolló con respaldo electoral de los habitantes de San Martín. «Siempre por el voto popular de la mayoría de los sanmartinianos», remarcó.
También aseguró que vive exclusivamente de su remuneración como legislador. «Vivo de mi sueldo como diputado del Chaco. No tengo campos, no tengo animales, no tengo lanchas, no soy testaferro de nadie», afirmó.
«Nunca tuve ni tengo ninguna denuncia por corrupción»
La defensa de su honorabilidad ocupó buena parte de la exposición. «Nunca tuve ni tengo ninguna denuncia por acto de corrupción», aseguró Guillón.
En ese sentido, recordó su paso por distintos cargos públicos y sostuvo que las administraciones que encabezó fueron sometidas a los controles correspondientes.
«Estuve intendente de San Martín, las cuentas financieras aprobadas por todo el organismo de control», expresó.
También relató distintas tareas institucionales que realizó en otros puntos de la provincia y aseguró que algunas de ellas fueron desarrolladas de manera ad honorem.
Según contó, participó en una intervención vinculada con la comunidad de Villa Río Bermejito y posteriormente desempeñó tareas como delegado normalizador de un municipio recientemente constituido.

