El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a quedar en el centro de la polémica luego de que trascendieran nuevos datos sobre su situación patrimonial y fiscal vinculada a una propiedad ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. La Justicia ya analiza documentación y testimonios relacionados con las obras realizadas en el lugar.
Según registros de la Agencia de Recaudación Bonaerense (Arba), el funcionario mantiene una deuda superior a los $617.000 vinculada al inmueble. Además, la propiedad figura oficialmente con 231 metros cuadrados construidos y una valuación fiscal de $3.468.000.
Sin embargo, el contratista Matías Tabar, quien declaró bajo juramento, aseguró que la vivienda tendría más de 400 metros cuadrados edificados y que fue prácticamente reconstruida durante las remodelaciones realizadas en los últimos años . La diferencia entre los datos oficiales y las dimensiones denunciadas alimentó las sospechas sobre posibles inconsistencias patrimoniales.
Las dudas también crecieron por el nivel de gastos destinados a las obras en medio de distintas deudas personales atribuidas al funcionario. Entre ellas, compromisos económicos pendientes vinculados a préstamos particulares y una deuda de u$s20.000 con el propio contratista encargado de las refacciones. En paralelo, trascendió que las remodelaciones habrían demandado alrededor de u$s245.000 en efectivo.
Otro de los puntos que generó controversia fue la instalación de un generador eléctrico en la propiedad. De acuerdo con el testimonio de Tabar, el equipo y su colocación costaron cerca de u$s15.000 y fueron adquiridos a un vendedor identificado como Esteban Lizaso, dirigente de La Libertad Avanza.
Mientras avanzan las investigaciones, desde el Gobierno señalaron que la declaración jurada completa de Adorni todavía no será presentada y que la documentación podría demorarse entre 15 y 20 días más por cuestiones administrativas y contables . Desde distintos sectores políticos y judiciales sostienen que las inconsistencias detectadas podrían derivar en nuevos problemas legales para el funcionario.
La situación también escaló al plano político luego de que el presidente Javier Milei saliera públicamente en defensa de Adorni y cuestionara las denuncias. Tras esos dichos, Tabar respondió en redes sociales, negó tener vínculos con el kirchnerismo y aseguró que incluso votó por Milei. Además, afirmó sentirse expuesto tras las declaraciones presidenciales y deslizó que podría aportar nueva información relacionada con las obras realizadas en la vivienda de Indio Cuá.

