El secretario general de la Asociación Bancaria advirtió sobre la «grave situación» que atraviesa el sector y confirmó medidas de fuerza para el próximo 13 de mayo en el Banco Central y el Banco Hipotecario. Denunció cierres de sucursales, reducción de puestos laborales y cuestionó la política económica nacional al considerar que «solo genera ajuste sobre la clase trabajadora».
La Asociación Bancaria llevará adelante el próximo 13 una jornada de protesta parcial en el ámbito del Banco Central de la República Argentina y del Banco Hipotecario, en rechazo al cierre de tesoros regionales y sucursales impulsado por ambas entidades.
El secretario general de la Asociación Bancaria, delegación Chaco, Jorge Díaz, explicó en diálogo con LA VOZ DEL CHACO que la medida no alcanzará a todos los bancos, sino que estará focalizada en esas entidades y consistirá en un paro durante las últimas tres horas de atención al público.
«Es un paro orientado al Banco Central y al Banco Hipotecario», precisó el referente sindical al detallar el alcance de la protesta.
En el caso del Banco Central, Díaz señaló que el conflicto se originó por la decisión de avanzar con el cierre de 12 tesoros regionales en distintos puntos del país, una medida que, según indicó, pone en riesgo 32 puestos de trabajo.
«El banco mantiene su postura de cerrar los tesoros regionales y son 32 puestos de trabajo los que están en juego», sostuvo.
Por esa razón, los trabajadores realizarán un cese de actividades durante las últimas horas de atención al público en todas las dependencias alcanzadas.de sucursales
En cuanto al Banco Hipotecario, el dirigente sindical aseguró que la protesta responde al cierre de sucursales sin previo aviso ni instancias de negociación con el gremio.
«Es contra el cierre de sucursales que está ejecutando el banco sin aviso, sin una mesa de negociación y sin una mesa de diálogo», afirmó.
Asimismo, indicó que la Asociación Bancaria ya realizó planteos formales ante la autoridad laboral nacional para intentar frenar las medidas.
Consultado sobre posibles movilizaciones u otras acciones gremiales, Díaz aclaró que, por el momento, la protesta se limitará al paro parcial de actividades.
«No habrá movilización. Será paro durante las últimas tres horas de atención al público», explicó.
«La situación es de mucha gravedad»
El referente sindical remarcó que el escenario que atraviesan los trabajadores bancarios es «muy grave» debido a la negativa de las entidades financieras a abrir canales de diálogo.
«Esta es una situación de mucha gravedad, porque tanto el Banco Central como el Banco Hipotecario no se sientan a una mesa de diálogo», manifestó.
En materia salarial, destacó que el gremio logró renovar por tres meses más el acuerdo paritario que garantiza actualizaciones automáticas de salarios en base al índice inflacionario.
«Cuando se conoce el índice de inflación, se produce el ajuste sobre el último salario percibido», detalló.
De acuerdo con Díaz, actualmente el sueldo inicial de un trabajador bancario ronda los dos millones de pesos.
«El salario inicial está aproximadamente en dos millones de pesos», indicó.
Críticas a la política económica nacional
Díaz también vinculó esta situación con el contexto económico nacional y cuestionó las políticas impulsadas por el gobierno nacional.
«Probablemente los banqueros se amparan en la política económica que lleva adelante este gobierno», expresó.
A su entender, las medidas actuales «solo producen ajuste sobre la clase trabajadora» y todavía no muestran señales concretas de recuperación del empleo.
«Muy por el contrario de lo que pregonaban, no hay ninguna señal clara de creación de empleo», afirmó.
Ante este panorama, aseguró que la Asociación Bancaria continuará en «estado de alerta y movilización» para defender las fuentes laborales.
«Vamos a defender los puestos de trabajo en todos los ámbitos posibles: gremial, administrativo y judicial», advirtió.
Temor a que los despidos se extiendan
El dirigente consideró además que el proceso de reducción de personal y cierre de sucursales podría repetirse en otras entidades financieras.
«Indudablemente creemos que sí. Es la peor de las situaciones y por eso seguimos en estado de alerta», expresó.
Según señaló, el gremio monitorea permanentemente cualquier intento de reducción de personal o cierre de sedes bancarias.
«Cerrar una sucursal significa eliminar puestos de trabajo», resumió.
Créditos
y tasas altas
Por último, Díaz se refirió al actual escenario financiero y reconoció que existe un leve repunte en la oferta crediticia, aunque advirtió que las tasas de interés continúan siendo elevadas.
«Hay un atisbo de recuperación en la prestación del servicio de crédito, pero las tasas todavía están muy altas», explicó.
En ese contexto, consideró que muchas personas y empresas desisten de tomar préstamos por la falta de rentabilidad.
«Un préstamo para producir, invertir o reconvertir una empresa hoy no es rentable», concluyó.
El impacto de la tecnología
y los cierres de sucursales
Otro de los puntos abordados por el dirigente fue el avance de las nuevas tecnologías dentro del sistema financiero y su impacto sobre el empleo bancario.
Según explicó, las entidades utilizan la digitalización como argumento para reducir personal y cerrar sucursales físicas.
«Los bancos están utilizando el avance tecnológico como motivo para bajar dotaciones o directamente cerrar sucursales», sostuvo.
En ese sentido, recordó el cierre de una sucursal del Banco Santander en Resistencia, situación que derivó en la pérdida de varios puestos laborales.
«Se eliminaron ocho puestos de trabajo. Pudimos rescatar tres: uno fue trasladado a Corrientes y dos a la sucursal del centro», explicó.
Sin embargo, aclaró que otros cinco empleos fueron directamente eliminados. «Cinco puestos de trabajo fueron aniquilados», remarcó.

