El básquet chaqueño continúa sumando espacios destinados al desarrollo individual de los jugadores y uno de los proyectos que más crecimiento ha experimentado en los últimos años es King Básquet, el centro de entrenamiento impulsado por el entrenador Rubén Carrillo, quien desde hace más de tres años trabaja en el perfeccionamiento técnico de niños, adolescentes y adultos de distintos clubes de la provincia.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, Carrillo repasó cómo nació la iniciativa, cuál es la función que cumple dentro del básquet local y cuáles son los objetivos que persigue un proyecto que, según remarcó, busca convertirse en un complemento para las instituciones deportivas y no en una competencia.
UN SUEÑO QUE COMENZÓ EN ESTADOS UNIDOS
El entrenador recordó que la idea tomó forma durante un viaje realizado en 2017 a la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unido), donde pudo conocer de cerca uno de los escenarios más emblemáticos del básquet universitario.
«King Básquet es una idea que surgió durante un viaje que hice para conocer la Universidad de Carolina del Norte. Un amigo me preguntó cuál era mi sueño y le respondí que era construir una cancha de básquet.
Durante esa visita conocí el lugar donde entrenaba Michael Jordan cuando era universitario y pensé que algún día me gustaría tener un espacio similar para entrenar», relató.
Aquel recorrido terminó marcando el rumbo de un proyecto que hoy cuenta con instalaciones propias y una propuesta enfocada exclusivamente en el desarrollo individual del jugador.
«Siempre entendí que una de las grandes falencias de nuestro básquet era que muchos chicos se quedaban cortos con la hora o la hora y media de entrenamiento que reciben en sus clubes.
Además, las canchas suelen estar ocupadas por distintas categorías, competencias o incluso otras disciplinas, por lo que muchas personas no encuentran un lugar donde entrenar», explicó.
UN ESPACIO ABIERTO
King Básquet recibe jugadores desde los 8 años hasta adultos mayores de 70.
«Trabajamos con chicos que recién empiezan, con jugadores que buscan perfeccionarse y también con personas que nunca jugaron al básquet y quieren aprender. No importa la edad que tengan; siempre hay un lugar para quien quiera comenzar», sostuvo.
La propuesta incluye entrenamientos técnicos, preparación física y desarrollo del juego, con una planificación adaptada a cada etapa.
«Tenemos grupos destinados al alto rendimiento, donde se entrena tres veces por semana trabajando la técnica, la parte física y la comprensión del juego. Pero también existe un espacio para quienes simplemente quieren aprender desde cero.»
MÁS QUE TÉCNICA
Uno de los aspectos que Carrillo destacó durante la entrevista fue la importancia de acompañar el crecimiento personal de cada jugador.
«Con los más chicos hacemos mucho hincapié en la formación humana. No solamente acompañamos a los chicos, sino también a los padres, porque muchas veces tienen una visión distinta sobre los procesos de aprendizaje. Buscamos guiarlos para que el crecimiento sea integral», aseveró.
Según explicó, el objetivo no es únicamente mejorar el rendimiento deportivo: «La idea es que cada chico vaya creciendo en su nivel de juego, pero también en su forma de pensar, en su madurez y en su responsabilidad».
«NO COMPETIMOS CON LOS CLUBES»
Uno de los temas abordados durante la charla fue la convivencia de King Básquet con las instituciones tradicionales.
Carrillo descartó cualquier posibilidad de competencia con los clubes y aseguró que el proyecto nació para fortalecer el básquet chaqueño.
«Nosotros no competimos en los torneos oficiales de la Asociación de Resistencia (ABR) ni de la Federación Chaqueña de Básquet (FCHB). No tenemos equipos participando en esas competencias y tampoco buscamos sacar jugadores de ningún club», dijo.
Por el contrario, sostuvo que el objetivo es potenciar el trabajo que ya realizan los entrenadores: «Lo que nosotros hacemos es ayudar a los clubes. El chico se sobreentrena en King Básquet para rendir mejor en su institución. Si un jugador mejora y después se destaca en su club, ese también es un logro para nosotros».
Como ejemplo, mencionó que varios jugadores que entrenan habitualmente en King Básquet integran actualmente la selección chaqueña de la categoría U11.
«Tener chicos que entrenan con nosotros y que hoy forman parte de una selección provincial demuestra que el trabajo da resultados», relató.
LA IMPORTANCIA DEL PERFECCIONAMIENTO
Carrillo considera que una de las mayores diferencias entre un entrenamiento convencional y el trabajo personalizado radica en la cantidad de repeticiones que puede realizar cada jugador.
«En un club puede haber 30 chicos entrenando al mismo tiempo. Eso hace que un jugador realice muchas menos acciones durante una práctica. En King Básquet trabajamos con grupos reducidos y eso permite multiplicar las repeticiones y acelerar el aprendizaje», relató.
Dentro de ese proceso, una de las prioridades es corregir la mecánica de lanzamiento: «Hoy vemos que muchos chicos llegan con problemas en la técnica de tiro.
Corregir una mala mecánica lleva tiempo, paciencia y constancia. Hemos tenido jugadores que necesitaron dos años de trabajo para modificar completamente ese gesto técnico».
El entrenador remarcó que ese tipo de procesos requieren el compromiso de todos.
«Necesitamos que el jugador sea paciente, que los padres acompañen y que el club también entienda que esos cambios no aparecen de un día para otro», aseveró.
CAMPUS DE VACACIONES DE INVIERNO
Pensando en el receso escolar, King Básquet organizará un campus intensivo con doble turno de entrenamiento.
«Nuestra propuesta es distinta a la de un campus tradicional de dos o tres días. Queremos aprovechar las dos semanas de vacaciones para que los chicos entrenen todos los días y realmente incorporen nuevos conceptos», comentó.
La intención es que cada participante pueda regresar a su club con herramientas concretas para seguir creciendo: «Queremos que se lleven algo que les sirva durante toda la temporada».
OBJETIVOS PARA CADA JUGADOR
Carrillo explicó que el proyecto trabaja con metas individuales y no solamente grupales: «No buscamos tener una gran cantidad de alumnos. Preferimos trabajar con el número de jugadores que nos permita mantener una alta calidad en cada entrenamiento».
Cada deportista comienza el año con un diagnóstico técnico y físico. «Nuestro objetivo es que, si un chico empieza en un nivel uno, termine en un cinco. Si arranca en un cinco, llegue a un ocho. Lo importante es que cada jugador pueda cerrar el año siendo mejor de lo que era cuando comenzó», explicó.
En las categorías formativas también se trabaja pensando en los cambios que implica el crecimiento deportivo.
«Queremos que cuando un jugador pase de U11 a U13 ya esté preparado para utilizar el aro reglamentario, una pelota más grande y afrontar mayores exigencias sin que el cambio le resulte traumático», dijo.
EL DEPORTE COMO HERRAMIENTA DE SALUD
El entrenador destacó que el proyecto también recibe a muchos adultos que encuentran en el básquet una forma de mejorar su calidad de vida: «Hay personas que llegan con sobrepeso, estrés, ansiedad o problemas para dormir.
Nosotros intentamos que el deporte se convierta en un hábito saludable y que puedan terminar el año sintiéndose mejor física y emocionalmente».
Para Carrillo, el éxito del proyecto no pasa únicamente por el rendimiento deportivo.
«Queremos que cada persona disfrute del básquet, que termine el año en mejores condiciones y que sienta que todo el esfuerzo valió la pena», aseveró.
KING BÁSQUET
King Básquet desarrolla sus actividades en calle José Alcina 245, villa Los Lirios en Resistencia.
Las consultas e inscripciones se realizan a través de su cuenta oficial de Instagram, @kingbasketchaco, donde también se publica toda la información sobre entrenamientos, campus y actividades especiales.
Finalmente, Carrillo agradeció el acompañamiento de las empresas Delli Drink, Kiosko Fox y Distribuidora Cachete, que colaborarán en el desarrollo del próximo campus de entrenamiento.

