Un hombre (40) buscado por la Justicia de Brasil fue detenido en la terminal de ómnibus de Sáenz Peña. Es el principal sospechoso del asesinato de una joven de 18 años en ese país.
Daniel Néstor Guzmán ya tenía una condena de 24 años de prisión por matar a su esposa embarazada en 2018. Según la investigación brasileña, después del nuevo crimen rompió la tobillera electrónica con la que cumplía la pena y escapó.
La detención fue resultado de un trabajo conjunto entre distintas áreas de la Policía del Chaco. Efectivos de la Dirección General de Investigaciones Complejas y del Departamento Cibercrimen hicieron tareas de ciberpatrullaje y analizaron las publicaciones de medios brasileños sobre el caso.
Con esa información se reforzaron los controles en hospedajes, alojamientos y lugares de transporte de pasajeros de la ciudad.
En la terminal, los policías vieron a un hombre cuya tonada brasileña les llamó la atención. Al comparar sus rasgos con las imágenes difundidas en Brasil encontraron coincidencias, y por eso avanzaron con una identificación más profunda.
Mediante consultas con organismos nacionales e internacionales confirmaron su identidad y la existencia de un pedido de captura vinculado a la causa abierta en ese país.
El subjefe de la Policía del Chaco, comisario general Manuel Victoriano Silva, viajó a Sáenz Peña con el director ejecutivo del Ceac, comisario general Cristian Durand, para supervisar el procedimiento.
Silva explicó que el detenido es oriundo de Corrientes y que se había radicado en Brasil hace años. Desde el gobierno provincial enmarcaron el operativo en el refuerzo de los controles que impulsa el ministro de Seguridad, Hugo Matkovich, por instrucción del gobernador Leandro Zdero.
El crimen de la joven
La víctima, de apellido Araújo da Silva, fue encontrada sin vida en el departamento donde vivía, en el barrio Conquista de Rio Branco, capital del estado de Acre. Su familia había perdido contacto con ella.
Antes del hallazgo, la joven habría respondido algunos mensajes de sus allegados. Según los datos difundidos en Brasil, Guzmán habría convivido con ella en ese lugar.
El cuerpo tenía una herida profunda y no había rastros de sangre en el sitio del hallazgo. Los investigadores encontraron manchas en otro sector y creen que el ataque pudo haber ocurrido allí, antes de que trasladaran el cuerpo.
Guzmán cumplía su condena anterior en régimen semiabierto, controlado con tobillera. Tras el crimen, el sistema de monitoreo dejó de localizarlo y las autoridades brasileñas lo declararon prófugo.
El antecedente de 2018
El historial judicial del detenido es lo que más conmocionó en Brasil. En julio de 2018 mató a su esposa, una joven venezolana (23) que estaba embarazada de seis meses. El crimen ocurrió en una chacra de la zona rural de Boa Vista, en el estado de Roraima, donde vivía la pareja. El cuerpo apareció enterrado dentro de esa misma propiedad.
Dos meses después del hecho, Guzmán fue detenido en Acre. Un jurado popular lo declaró culpable de homicidio calificado, aborto y ocultamiento de cadáver.
Con el tiempo accedió al régimen semiabierto, que le permitía salir de la cárcel bajo monitoreo electrónico. En ese contexto se produjo el segundo crimen del que hoy lo acusan.

