El femicidio de Graciela López continúa generando conmoción en el Chaco y ayer la causa sumó nuevos testimonios que podrían ser clave para la investigación judicial contra Luciano Etudie, el efectivo policial detenido y acusado por el crimen de su ex y de su propio padre.
Frente a la fiscalía, familiares de la víctima hablaron públicamente por primera vez y describieron un escenario atravesado por el miedo, el control y episodios de violencia que, según reconocieron, nunca llegaron a denunciarse formalmente.
«Ella tenía miedo», resumió Olga López, hermana de Graciela, al referirse a la relación que mantenía con el acusado y que publicó Infoqom. Según explicó, la familia recién comenzó a conocer la dimensión de los hechos después del asesinato.
«Nos enteramos de todo esto de la violencia después. Ella no contaba nada», sostuvo también Juan Carlos López, hermano de la víctima, quien aseguró conocer desde hace años a la familia del imputado.
En medio del dolor y la indignación, los familiares reclamaron una condena ejemplar. «Queremos que se pudra en la cárcel y que no salga nunca más», expresó Olga tras declarar ante la fiscalía.
Durante la jornada también revelaron detalles que podrían agravar la situación judicial del acusado. Según indicaron, días antes del femicidio se habría producido un episodio intimidatorio cerca de la vivienda familiar.
«Hay evidencia de que este señor premeditó todo. Incluso días antes había pasado tiroteando por el barrio», afirmó Olga López.
De acuerdo al relato familiar, vecinos habrían visto al acusado desplazarse en un automóvil blanco acompañado por otra persona en inmediaciones de avenida Rodríguez Peña.
La fiscalía continúa avanzando con la recopilación de testimonios y el análisis de teléfonos celulares secuestrados, elementos considerados centrales para reconstruir las horas previas al crimen.

