Entre el 1 y el 30 de enero pasados, 25 mujeres fueron asesinadas en hechos vinculados a la violencia de género en Argentina, de acuerdo al relevamiento difundido por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven.
El registro incluyó 18 femicidios directos, 4 femicidios vinculados, 1 travesticidio/transfemicidio y 2 casos de instigación de suicidio, una cifra que volvió a encender las alarmas a nivel nacional por la persistencia de la violencia machista y la falta de respuestas eficaces del Estado.
El informe, elaborado a partir del seguimiento de medios gráficos y digitales de todo el país, dio cuenta de que enero cerró con un promedio de casi un femicidio por día, además de 40 intentos de femicidio, lo que reflejó la dimensión estructural del problema.
Desde la organización advirtieron que el contexto actual de ajuste económico y recorte de políticas de género profundizó la vulnerabilidad de mujeres y diversidades. «Mientras el gobierno de Javier Milei profundiza el ajuste y desmantela las políticas de prevención y asistencia, la violencia machista no se detiene», sostuvieron desde el Observatorio al presentar los datos correspondientes al primer mes del año.
El impacto
en el Chaco
En el mapa federal de femicidios elaborado por Ahora Que Sí Nos Ven, el Chaco registró al menos un femicidio durante enero de 2026, una cifra que, aunque menor en términos absolutos frente a otras jurisdicciones, volvió a poner en evidencia que la violencia de género atraviesa a todo el territorio nacional, sin distinción geográfica.
Organizaciones feministas y de derechos humanos de la provincia advirtieron que estos números deben leerse en un contexto local atravesado por limitaciones presupuestarias, debilidades en los dispositivos de prevención y demoras en el acceso a la justicia, especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.
«Cada caso es una tragedia que pudo haberse evitado con políticas sostenidas y presencia del Estado», señalaron referentes locales consultadas tras la difusión del informe.
Datos alarmantes que se repiten
El relevamiento nacional detalló una serie de indicadores que se reiteraron en la mayoría de los casos y que dan cuenta de patrones persistentes en la violencia de género: 25 víctimas fatales en enero de 2026.40 intentos de femicidio, de los cuales 35 fueron intentos directos y 5 vinculados.
El 16% de las víctimas había realizado denuncias previas, lo que expuso fallas en los mecanismos de protección. El 64% de los agresores eran parejas o ex parejas de las víctimas. El 52% de los hechos ocurrió en la vivienda de la víctima, confirmando que el hogar continúa siendo el lugar más peligroso. Al menos 12 niños quedaron sin sus madres como consecuencia directa de estos crímenes.
Desde el Observatorio remarcaron que «la vivienda sigue siendo el lugar más inseguro», aunque aclararon que la violencia también se manifestó en el espacio público y en entornos digitales, como redes sociales y aplicaciones de citas.
Violencia más allá del ámbito privado
El informe de enero puso el foco en nuevas modalidades de captación y riesgo, vinculadas al uso de redes sociales y apps de citas. En ese sentido, desde Ahora Que Sí Nos Ven advirtieron que conocer a alguien por internet o realizar actividades cotidianas no debería implicar un riesgo de muerte.
«Tener una cita o salir a correr no puede costarnos la vida», expresaron desde la organización. Como ejemplo, recordaron algunos de los casos más conmocionantes del mes: Delfina Aimino (22), asesinada tras una cita pactada por una aplicación; Tania Suárez (35), engañada por un hombre que había conocido en redes sociales; y Valeria Schwab, atacada mientras salía a correr en la ciudad de Comodoro Rivadavia.
Estos hechos, según señalaron, evidenciaron que la violencia machista no se limita al ámbito doméstico, sino que se expande a distintos espacios de la vida social, en un contexto donde las herramientas de prevención resultan insuficientes.
fallas
del sistema
Uno de los datos más sensibles del informe fue que el 16% de las víctimas había denunciado previamente a sus agresores, y que en algunos casos existían medidas judiciales vigentes. Sin embargo, esas intervenciones no lograron impedir los crímenes.
Desde el Observatorio sostuvieron que este indicador dejó en evidencia «la ineficacia de los dispositivos de protección cuando no están acompañados por recursos, seguimiento y una perspectiva de género integral». En la misma línea, cuestionaron la revictimización mediática y los discursos que responsabilizan a las víctimas por las situaciones de violencia que atraviesan.
«Seguimos denunciando la falta de perspectiva de género en el tratamiento de estos casos, que termina protegiendo a los agresores y exponiendo a las víctimas», afirmaron desde la organización.
Niñeces atravesadas
El impacto de los femicidios no se limitó a las víctimas directas. El informe destacó que al menos 12 niños quedaron sin sus madres en enero, una consecuencia que profundizó la vulneración de derechos y dejó secuelas a largo plazo.
Especialistas en infancia consultadas por el Observatorio advirtieron que estos casos requieren respuestas urgentes del Estado, tanto en términos de acompañamiento psicológico como de garantías materiales. «Cada femicidio genera una cadena de violencias que se extiende a las infancias, muchas veces invisibilizadas», sostuvieron.
Contexto político bajo la lupa
El documento difundido por Ahora Que Sí Nos Ven vinculó el aumento de la vulnerabilidad con el desmantelamiento de programas y políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia de género. En ese sentido, cuestionaron el cierre o debilitamiento de áreas específicas y la reducción de presupuestos destinados a la asistencia.
«En un escenario de ajuste, las mujeres y diversidades quedan más expuestas», señalaron desde el Observatorio, al tiempo que reclamaron la restitución de políticas integrales y el fortalecimiento de los dispositivos de atención en todo el país, incluida al Chaco.
Provincias con mayor incidencia
Si bien el informe remarcó que la violencia de género afecta a todas las jurisdicciones, también presentó un ranking de provincias con mayor incidencia de femicidios cada 100 mil mujeres.
En enero, los primeros lugares fueron ocupados por Catamarca, San Luis, Tucumán, Chubut, Río Negro y Santa Fe.
Desde la organización aclararon que estos indicadores deben analizarse en función de las poblaciones provinciales y no como cifras aisladas, pero advirtieron que reflejan desigualdades territoriales en el acceso a la protección y la Justicia.
El reclamo
que se sostiene
Al cierre del informe, el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven reiteró su reclamo histórico: «Queremos vivir sin miedo. Nuestras vidas valen». Bajo la consigna #NiUnaMenos, la organización volvió a exigir políticas públicas efectivas, presupuesto suficiente y un compromiso real de los distintos niveles del Estado.
«Vivas, libres y desendeudadas nos queremos», expresaron, al tiempo que convocaron a la sociedad a no naturalizar las cifras y a sostener la demanda de justicia por cada una de las víctimas.
En un país que inició 2026 con 25 muertes evitables por violencia de género, el informe dejó en claro que la problemática sigue siendo urgente y que, tanto a nivel nacional como en provincias como el Chaco, la prevención y la protección continúan siendo una deuda pendiente.

