María Graciela Canal, una de las personas investigadas en la causa Exen, solicitó a la Justicia Federal que se le conceda la prisión domiciliaria debido a problemas de salud.
El pedido fue presentado este viernes por su defensa luego de que Canal quedara a disposición de las autoridades en el marco de la investigación por un presunto esquema de lavado de activos que derivó en una serie de allanamientos y órdenes de detención en Chaco y Corrientes.
Ahora, el planteo deberá ser analizado por la Justicia Federal, que tendrá que evaluar la documentación médica y los argumentos expuestos por la defensa antes de determinar si corresponde otorgar el beneficio.
Canal había permanecido fuera del país junto a su hijo, Sergio Nicolás Clinis Canal, ambos buscados por la Justicia Federal.
Los dos se presentaron espontáneamente esta semana en el puesto fronterizo de Loyola, en la provincia de Formosa, y posteriormente fueron trasladados a dependencias de Gendarmería Nacional en Clorinda. Desde allí se coordinó su traslado hacia Chaco para quedar a disposición de la Justicia.
De acuerdo con los registros incorporados al expediente, María Graciela Canal había salido de Argentina por última vez el 28 de julio, mientras que Sergio Nicolás Clinis Canal había abandonado el país el 1 de agosto.
Ante la imposibilidad de localizarlos, la Justicia había dispuesto órdenes de captura nacional e internacional.
El pedido por su estado de salud
Tras quedar detenida, la defensa de Canal planteó que pueda cumplir la medida restrictiva bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Por el momento, no trascendieron detalles sobre las afecciones médicas invocadas para fundamentar la solicitud. Tampoco existe una resolución judicial respecto del pedido.
La Justicia deberá determinar si las condiciones de salud de la imputada justifican la aplicación de esta modalidad de detención y, en caso de concederla, establecer las condiciones que deberá cumplir.

