La Justicia de Estados Unidos lleva adelante una investigación preliminar sobre la estructura financiera utilizada para administrar contratos comerciales internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En ese marco, según fuentes citadas por la investigación, agentes del FBI habrían incautado teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos de Claudio “Chiqui” Tapia y otros dirigentes antes del regreso de la delegación argentina desde Nueva York.
El operativo habría ocurrido en el aeropuerto internacional JFK, cuando el presidente de la AFA se disponía a regresar a la Argentina junto con parte de la delegación que acompañó a la Selección durante el Mundial. La investigación también comprende a Pablo Toviggino, Diego Lucero y Javier Faroni. Sin embargo, la AFA negó oficialmente que se hubiera producido el procedimiento y, a través de un comunicado firmado por el abogado Gregorio Dalbón, calificó la información como «rotundamente falsa».
Según documentos judiciales, Tapia deberá presentarse a declarar ante la Corte del Distrito Sur de Florida y aportar la información disponible relacionada con Tourprodenter, una sociedad registrada en ese estado y vinculada a la gestión de contratos comerciales internacionales de la AFA. La pesquisa busca reconstruir el circuito de fondos, identificar a las personas y sociedades involucradas y determinar si alguna de las operaciones podría configurar delitos bajo la legislación estadounidense.
La investigación analiza operaciones que superarían los 300 millones de dólares y movimientos de dinero a través de distintas entidades bancarias y sociedades registradas en Estados Unidos. De acuerdo con la documentación incorporada al expediente, los fondos habrían circulado por cuentas de bancos como Bank of America, Citibank, JP Morgan, Synovus y PNC Bank, además de haber sido transferidos hacia distintas empresas vinculadas a servicios, logística y otras operaciones comerciales.
La pesquisa comenzó a tomar forma a partir de documentación obtenida en procesos judiciales estadounidenses y de testimonios vinculados a disputas comerciales con la AFA. Las autoridades federales buscan determinar el destino final de los fondos, los beneficiarios de las transferencias y el funcionamiento de la estructura societaria utilizada para administrar los contratos internacionales.
En este contexto, la eventual incautación de dispositivos electrónicos representaría un nuevo avance en la investigación, ya que permitiría preservar comunicaciones, archivos y registros digitales para contrastarlos con los movimientos bancarios y la documentación societaria reunida. Hasta el momento, la causa se encuentra en una etapa de investigación y no implica, según la información difundida, una imputación formal contra los dirigentes mencionados.

