El senador nacional por el Chaco de La Libertad Avanza (LLA), Juan Cruz Godoy, objetó ayer que la sesión de la Cámara alta concluyera sin quórum reglamentario atribuyendo el hecho a la falta de disposición para debatir los temas incluidos en el temario parlamentario. Tras el levantamiento de la convocatoria, el legislador afirmó que el oficialismo se encontraba preparado para participar de la discusión.
Godoy remarcó que la ausencia de quórum impidió avanzar sobre proyectos que el bloque oficialista considera prioritarios, en particular, la propuesta vinculada a la inviolabilidad de la propiedad privada.
«Yo creo que no hay actitud de debatir ni de discutir. Había temas muy importantes como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que es una ley que necesitan los argentinos y aprovecharon las oportunidades que tuvieron políticas para poder frenar esa reforma tan importante que estamos encaminando», afirmó el senador.
El legislador subrayó que cada sector político podrá exponer sus propios argumentos respecto de la ausencia en el recinto, reiterando que los representantes de LLA permanecieron en condiciones de participar. «Esa es la principal y después cada uno tendrá sus razones de por qué no entró al recinto.
Nosotros estábamos ahí preparados para debatir. Es nuestro trabajo y lo estamos haciendo», expresó.
EL DEBATE SOBRE LA INTERPELACIÓN AL JEFE DE GABINETE
El senador nacional se refirió también a la situación reglamentaria de los pedidos de interpelación dirigidos al jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni. Consultado sobre la posición del bloque oficialista, Godoy sostuvo que el marco normativo vigente establece requisitos específicos para avanzar sobre medidas de esa naturaleza.
En ese sentido, indicó que el reglamento contempla el deber de reunir una mayoría especial para adoptar decisiones que impliquen afectar la continuidad de funcionarios pertenecientes al Poder Ejecutivo nacional, subrayando que dicha exigencia busca preservar el equilibrio institucional entre los poderes del Estado y evitar interferencias derivadas de mayorías circunstanciales.
«El reglamento es claro. Se necesita una mayoría de 2 tercios para poder remover a un funcionario del poder ejecutivo, que no hay ninguna razón ni judicial ni administrativa para remover ni para interpelar», manifestó el Senador fijando la posición de La Libertad Avanza sobre este punto.
Godoy sostuvo, además que una interpretación diferente del reglamento podría generar consecuencias institucionales que, desde su perspectiva, resultarían inconvenientes para el funcionamiento del sistema político.
En esa línea, planteó que la posibilidad de avanzar con mecanismos de control sin las mayorías requeridas podría alterar las competencias propias del Poder Ejecutivo.
En el mismo tono, el legislador remarcó que la designación de funcionarios constituye una atribución presidencial y consideró que cualquier iniciativa que pretenda afectar esa facultad debe ajustarse estrictamente a los procedimientos establecidos por la normativa parlamentaria.
Sin acuerdo
Mientras los senadores de La Libertad Avanza permanecieron junto a sus bancas durante la media hora reglamentaria prevista para reunir quórum, los legisladores peronistas aguardaron fuera del recinto, en el Salón Eva Perón.
Al cumplirse el plazo establecido, había alrededor de cuarenta senadores presentaces, una cifra superior al mínimo requerido para iniciar formalmente la sesión, aunque sin que se produjera la conformación efectiva del quórum necesario.
Posteriormente, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, defendió la posición libertaria respecto de la imposibilidad de habilitar el debate en esas condiciones, mientras que el jefe del interbloque kirchnerista, José Mayans, cuestionó la actuación del oficialismo y sostuvo que se estaban modificando las reglas para dificultar el tratamiento de la interpelación.
La posición del oficialismo
sobre las mayorías especiales
Al profundizar sobre la discusión reglamentaria, Godoy señaló que la exigencia de una mayoría agravada responde precisamente a la necesidad de garantizar consensos amplios antes de impulsar medidas que puedan repercutir sobre la estructura del gobierno nacional.
«Creo que sentaría un precedente muy peligroso que con una mayoría absoluta puedan influir en el poder ejecutivo, en quiénes tiene que elegir cuando es una potestad del presidente», sostuvo el senador durante el intercambio con la prensa acreditada en el Congreso.
Asimismo, indicó que el sistema institucional contempla mecanismos que permiten ejercer controles sobre la administración nacional, aunque remarcó que dichos instrumentos deben aplicarse conforme a los procedimientos previstos y con las mayorías correspondientes.
«Por supuesto que hay mecanismos que son válidos y por eso es que se necesita una mayoría de dos tercios justamente para que no pueda haber una interrupción o un estancamiento del Gobierno por iniciativa del poder legislativo», expresó Godoy al explicar los fundamentos de la postura oficialista.
En ese contexto, el senador insistió en la necesidad de respetar las disposiciones reglamentarias vigentes y sostuvo que cualquier definición deberá producirse dentro de los mecanismos institucionales previstos por la Cámara alta.
Los pedidos de interpelación
Consultado sobre los pasos administrativos que seguirán los expedientes presentados, Godoy explicó que las iniciativas impulsadas para promover una interpelación deberán continuar su recorrido parlamentario antes de llegar nuevamente al recinto.
Según detalló, el primer ámbito de análisis será la Comisión de Asuntos Constitucionales, órgano al que corresponde intervenir en este tipo de planteos y emitir las consideraciones pertinentes sobre su procedencia y tratamiento posterior.
«Lo que sucedió ahora es que se presentaron proyectos de interpelación, los cuales tienen que ir a la Comisión de Asuntos Constitucionales, que entiendo que ya se convocó para el primero de julio y a partir de ahí tiene que seguir el procedimiento para que llegue al recinto y votarlo», explicó el legislador.
Godoy remarcó que el trámite debe desarrollarse conforme a las etapas previstas por el reglamento parlamentario y evitó anticipar escenarios respecto del resultado final que pudiera surgir una vez completado el proceso legislativo correspondiente. «Creo que ese es el procedimiento que tiene que seguir», añadió al ser consultado sobre la secuencia institucional que deberán recorrer los proyectos presentados por distintos bloques de la Cámara. En cuanto al informe de gestión que el jefe de Gabinete tenía previsto presentar ante el Senado, Godoy consideró que las circunstancias derivadas de la discusión sobre las interpelaciones podrían modificar el cronograma inicialmente previsto y desplazar la presentación hacia una fecha posterior. «Estimo que sí, por cuestiones de fechas del reglamento, supongo que será más adelante.
Veremos si se puede dictaminar ya el primero de julio o cómo avanza», respondió cuando se preguntó si el informe ordinario de gestión terminaría realizándose en otro momento.

